Vigilan llegada de más 75 mil 500 tortugas golfinas a playa de Oaxaca

Del 19 al 23 de agosto pasados arribaron poco más de 75 mil 500 tortugas golfinas (Lepidochelys olivácea) a la playa La Escobilla, en el estado de Oaxaca, para cumplir su ciclo natural de desove y para ello hubo estricta vigilancia, reportó la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).

La dependencia resaltó que mantuvo estricta vigilancia para la llegada de los quelonios a la mencionada playa, ubicada en el municipio de Santa María Tonameca, Pochutla, Oaxaca, para evitar la sustracción ilegal de los nidos.

En un comunicado, la Profepa señaló que se vigiló y patrulló durante todo el día y la noche a la playa considerada "Santuario de la tortuga marina", para detectar a los posibles infractores que pretendieran la modificación ilícita al hábitat de los quelonios a su arribo.

En esta acción colaboraron personal de la Secretaría de Marina-Armada de México (Semar) y de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp).

La tortuga golfina (Lepidochelys olivácea) es una de las ocho especies de tortugas marinas que desovan en playas mexicanas, además está enlistada en la NOM-059-Semarnat-2010 en la categoría de peligro de extinción.

La Profepa lleva a cabo el Subprograma de Tortugas Marinas, ya que México es el país con mayor número de especies de quelonios que anidan o utilizan las aguas de jurisdicción nacional con fines de alimentación y reproducción, aseveró.

Las acciones de la dependencia para proteger y conservar a las tortugas marinas en sus principales playas de anidación son permanentes, como en casos de la tortuga laúd (Dermochelys coriácea) y la tortuga golfina (Lepidochelys olivácea) que comprenden la vigilancia durante toda la temporada de anidación.

De acuerdo con la Profepa, todos los quelonios marinos que se reproducen en México están protegidos por la NOM-059-Semarnat-2010, donde figuran en la categoría P, es decir, en peligro de extinción, expuso.

Por ende, está prohibida su captura, su aprovechamiento y la extracción de sus huevos, inclusive para el consumo humano y de supervivencia, subrayó.

El Artículo 420 del Código Penal Federal señala que se impondrá una pena de uno a nueve años de prisión y una multa de los 300 a los tres mil días de salario mínimo vigente, a quien ilícitamente recolecte o almacene los productos (como son los huevos) y subproductos de tortugas marinas.

Además, se aplicará una pena adicional de tres años más de prisión y hasta mil días de multa adicionales a quienes realicen estas actividades en un área natural protegida, subrayó la dependencia.