Exhibirán el arte del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial

Más de 150 obras de Hieronymus van Aeken Bosch "El Bosco", Tiziano Vecellio di Gregorio, Joachim Patinir, Juan Fernández de Navarrete "El Mudo", Alonso Sánchez Coello, Antonio Moro, Gerard David y Bernard Van Orley, serán parte de la exposición "De El Bosco a Tiziano. Arte y maravilla en El Escorial".

La muestra, bajo la curaduría de Fernando Checa Cremades, estará abierta al público del 17 de septiembre al 12 de enero del 2014 en las salas de exposiciones temporales del Palacio Real de Madrid.

De acuerdo con el gobierno español, la exposición reúne aquellas obras que convirtieron al Monasterio de San Lorenzo de El Escorial en el mejor conjunto de arte y maravilla de la España del renacimiento.

Asimismo, la muestra contará con piezas del Museo Nacional de El Prado, de la National Gallery de Londres, de la National Gallery de Irlanda, del Museo del Louvre y de la Biblioteca Nacional de España.

La base científica de la exposición parte de los libros de entregas, cuyo estudio a lo largo de los últimos años ha permitido documentar con precisión la llegada de las obras adquiridas por Felipe II durante la construcción del Monasterio.

Entre las salas que conforman la exposición, una de la más importante es la dedicada íntegramente a Tiziano, ya que el monasterio era el edificio de Europa con más obras del artista al momento de su muerte.

Entre las obras que se exhibirán en esta sala sobresalen "El martirio de San Lorenzo", "La adoración de los Reyes" y "El entierro de Cristo", obras que no han sido expuestas desde comienzos del siglo XIX.

También el monumental cartón para tapiz "La entrada de los animales en el Arca de Noé", de Michel de Coxcie, recientemente restaurado por Patrimonio Nacional, se expondrá junto a obras de El Bosco y Patinir.

El próximo mes de septiembre se cumple el 450 aniversario de la colocación de la primera piedra del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, mandado a construir por el rey Felipe II en 1562, y tras 25 años estaba terminado casi en su totalidad.

Un monumento de tan vastas dimensiones no se volvió a encontrar en toda Europa durante el siglo XVI, lo que posibilitó una unidad de lenguaje artístico, arquitectónico y decorativo sin igual.