Tiene México condiciones para enfrentar volatilidad por EUA

A pesar del deterioro de sus principales indicadores macroeconómicos, México está bien posicionado para enfrentar la volatilidad derivada del repunte de los rendimientos de bonos estadunidenses, destaca Santander.

En su Diario de Economía y Mercados, el grupo financiero refiere que después del balde de agua helada que representó el dato de actividad económica menor a lo esperado, México retomará su perfil defensivo dentro del conjunto de los mercados emergentes.

Subraya el hecho de que México cuenta con niveles de deuda, déficit fiscal y déficit en cuenta corriente relativamente bajos a nivel internacional; así como un elevado nivel de reservas internacionales y un tipo de cambio flexible.

Adicionalmente, señala, la expectativa de aprobación de reformas estructurales es un elemento de diferenciación frente a otros mercados emergentes.

Otro punto a considerar, destaca, es la expectativa de que la economía mexicana gane dinamismo en el segundo semestre del año y en 2014 apoyada por la reactivación del gasto de inversión del gobierno.

Así como por la recuperación de Estados Unidos, que contribuirá a que México siga siendo visto como una de las alternativas de inversión más atractivas a nivel internacional.

Y es que, explica, el sábado pasado concluyó la reunión de banqueros centrales que organiza el Banco de la Reserva Federal de Kansas City en Jackson Hole, Wyoming y en donde participó el Gobernador del Banco de México, Agustin Carstens, quien habló sobre la dimensión global de la política monetaria no convencional.

De hecho, comenta, uno de los temas centrales del simposio y una de las preocupaciones que está en el centro de la atención de los inversionistas a nivel global tiene que ver con los efectos que la moderación de la política monetaria ultra laxa de la Fed pueda tener sobre los mercados emergentes.

Considera que el temor radica en que luego de varios años de fuertes flujos positivos hacia los sistemas financieros de los mercados emergentes, la reversión de dichos flujos puede tener efectos desestabilizadores sobre dichos mercados.

De hecho, señala, durante el periodo reciente dicha reversión de lujos se ha traducido en un repunte en los rendimientos de los bonos locales en los mercados emergentes, en una baja significativa de sus mercados accionarios y en una depreciación de sus monedas.

Dicha situación, agrega, ha venido a agravar las condiciones para muchos mercados emergentes que de tiempo atrás se han visto afectados por un deterioro de sus indicadores macroeconómicos y por la falta de reformas estructurales.

En el caso de México, refiere, durante los meses pasados había presentado un desempeño defensivo dentro de este entorno, sin embargo, la reciente desaceleración de su actividad económica, más a tono con el resto de los mercados emergentes, le han pasado factura vía una mayor depreciación del peso en la última semana.