Apoyan comerciantes coalición que llevaría a Merkel a otra reelección

La Asociación alemana de Comercio al Mayoreo y Comercio Exterior (BGA) expresó hoy su opinión acerca de las coaliciones que se presentan en campaña electoral en vista de las elecciones federales del próximo 22 de septiembre.

Aunque la BGA evitó dar indicaciones electorales explícitas, su balanza tiende claramente hacia una coalición de centro derecha, también conocida como "negro-amarilla" por los colores de las dos formaciones que la componen: la Unión Demócrata Cristiana (CDU) de Merkel y el Partido Liberal (FDP).

Anton Börner, presidente de la BGA, organización empresarial, explicó la posición de los comerciantes con una metáfora: "La economía es una máquina que tiene que funcionar, si se le echa arena en los engranajes esta no funciona bien".

En la metáfora la arena significa en particular los impuestos: es este uno de los puntos que más preocupan y donde las diferencias entre la coalición de centro derecha y la "rojo-verde" de centro izquierda - entre socialdemócratas y verdes - son más evidentes.

Es "un hecho", según la BGA, que el Estado alemán ya pudo registrar un superávit fiscal y en los próximos años puede consolidar esta tendencia. Desde este punto de vista, prefiere el programa de centro derecha.

Mientras que los "negro-amarillos" quieren "evitar ulteriores esfuerzos de los contribuyentes y les prometen algunos alivios", los "rojo-verdes" piensan aumentar los impuestos y "exigen a los ciudadanos hasta 45 mil millones más".

Asimismo, la BGA critica frontalmente la propuesta de la centro izquierda de aumentar los impuestos para los ricos.

Cuando se habla de este impuesto, "los empresarios pensamos a menudo a nuestras mejores cabezas y su motivación: el programa rojo-verde les daña. ¡No se trata de ninguna manera de súper ricos!", dijo Börner.

La BGA no ahorró críticas a las políticas sociales de la actual coalición de gobierno de centro derecha, que hizo campaña electoral a través de "costosos regalos electorales".

Aún así, en el tema de políticas sociales, llegó a acusar a la coalición "rojo-verde" de tener propuestas "del siglo XX", en particular por lo que tiene que ver con reformas de pensiones que llegarían a costar 35-40 mil millones de euros más.

Por lo que tiene que ver con las políticas laborales, mientras que el centro derecha se apega a la flexibilidad prescrita por la "Agenda 2010", aprobada por el antiguo gobierno de centro izquierda de Gerhard Schröder, los "rojo-verdes" quieren ahora menos flexibilidad.

Es este, según la BGA, "una señal peligrosa", de que, "los rojo-verdes no entendieron las razones reales del actual desarrollo positivo del mercado laboral".

"Si intentamos poner todo en cajas a través de reglas, pruebas y controles, con el fin de que no haya más errores, no daremos más pasos adelante", añadió Börner.

"Sólo podemos alcanzar innovación y competitividad si nos dejan la posibilidad de cometer también errores y de movernos en el mundo de manera conforme a las exigencias del mercado global", concluyó.