Buscan recuperar ríos del centro del país para producir biodiesel

Los ríos de la zona centro de México sufren alteraciones que requieren décadas de recuperación, lo que pretenden investigadores de Ciencias de la UNAM campus Juriquilla para el desarrollo de biodisel y la alimentación.

En la región centro del país hay cuatro grandes ríos, entre ellos el Lerma y el Papaloapan, así como decenas de pequeñas vertientes de ellos que son ideales para diversos proyectos acuíferos.

Sin embargo, la mayor parte de los ríos de la zona se utilizan como drenaje y están muy alterados, por lo que se requieren décadas para recuperar sus sistemas, que podrían ser estratégicos en términos de alimentación y energéticos.

El investigador de la Unidad Multidisciplinaria de Docencia e Investigación de la Facultad de Ciencias, Enrique Cantoral Uriza, destacó que estos ríos de la zona centro son ideales para el desarrollo de biodisel, alimentación y enriquecimiento de suelos.

Dedicado a la investigación de la ecología acuática en los estados de Querétaro y Guanajuato, señaló que los ríos del centro del país soportan una diversidad importante que podría resolver distintos retos que enfrenta el país.

Esto se debe a que los espacios acuáticos son un grupo muy antiguo en el planeta con una diversidad metabólica importante que eleva su potencial para resolver temas como el energético y el alimenticio.

"(Pero) Hay que trabajar mucho. El grueso de los ríos de la región central de México están muy alterados, requerimos de décadas para recuperar esos sistemas, los sistemas naturales tienden a recuperar funcionamiento pero hay que ayudarles", explica.

Aunque reconoce que hay avances en materia de legislación, es necesario trabajar en su implementación para tener una visión ambiental que facilite la protección de lagos y ríos, en la que participen todos los ciudadanos.

"A veces piensas que si tiras una botella no pasa nada, pero son miles de botellas y saturan los sistemas, si cambiamos esa visión y pensamos en dos, en tres, en más, podemos hacer formas que nos permitan ello", subraya.

Esto es fundamental en estados como Querétaro que presentan una cantidad importante de migración, ya que "está viviendo un proceso que tuvo el Distrito Federal en los 60 y 70: todo mundo quería ir para allá".

Esta migración, advierte, genera un reto en todos los sistemas acuíferos, porque en el estado "no tenemos agua" y es necesario planear el funcionamiento a futuro, lo que implica recuperar los ríos.

"Querétaro está en un punto de quiebre importante y no veo planeación ambiental, pensando en términos de recurso sólo estamos pensando en cambios de uso de suelo y territorio", expresa.

Con especialistas de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), Enrique Cantoral trabaja en la investigación con plantas acuíferas que podrían acelerar el proceso de recuperación de los ríos.

La meta es tener sistemas acuáticos sanos, bajo la premisa de que sin agua no puede haber civilización, en busca de lograr un equilibrio y promover acciones de rehabilitación constantes.

"En regiones como estas, en las que vivimos, en las que hay naturalmente una cantidad de agua menor para un desarrollo importante, es importante saber cómo podemos mejorarla ambientalmente", insiste.

El investigador de la UNAM insiste que es posible modificar la biodiversidad acuática y podría resolver diversos retos de todo el país, como la alimentación y sobre todo, la elaboración de biodiesel de manera orgánica.

"Biodiesel a través de algas, lo que estamos planteando en este tipo de situaciones es que necesitamos atender el funcionamiento ambiental, apoyar paras la mejoría de la salud ambiental y buscar alternativas energéticas", afirma.

No obstante, subraya que se requiere una visión a largo plazo en materia ambiental, que supere los planes de gobierno de tres o seis años.

"Esta es la oportunidad de planear cuál es el funcionamiento en la ciudad, el tamaño en la ciudad, hasta dónde, no tiene sentido repetir lo que hicimos en la cuenta de México", puntualiza.