Entre anécdotas didácticas recuerdan a Edmundo Valadés

En medio de anécdotas y bromas didácticas, Juan Antonio Ascencio recordó esta tarde en el Palacio de Bellas Artes el devenir de la revista "El cuento", de Edmundo Valadés (1915-1994) ante un puñado de entusiastas lectores de la obra de ese autor.

Ascencio, quien formó parte del equipo que elaboró la mencionada publicación que nació en el año 1939 con la finalidad de transmitir el gusto por el cuento, recordó a una señora que escribió constantemente desde Nueva York, Estados Unidos, tan solo por el gusto de estar en contacto con sus editores.

En el acto, el ex colaborador de Valadés leyó fragmentos de obras de aquel escritor, como "La muerte tiene permiso" y recordó que cuando el autor daba entrevistas en torno a esa obra, se dejaba ver particularmente contento y gustaba narrar parte del proceso creativo.

"El cuento", fue una revista de imaginación que desde 1964 publicó muchas mini ficciones en sus páginas, se informó durante la sesión literaria, organizada por el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) bajo el nombre de "Edmundo Valadés, su revista 'El cuento' y lectura de textos lúcidos brevísimos".

Ascencio refirió que fue en el año de 1939 cuando Edmundo Valadés, con la ayuda de su amigo Horacio Quiñones, planeó editar una revista con la meta de transmitir su gusto por el cuento. Al dominar el idioma inglés, Quiñones traducía los cuentos que tanto lo cautivaban de libros y revistas en ese idioma.

"Fue así como la fascinación por estos cuentos impulsó el deseo de ambos por compartirlos con más lectores, para que los gozaran como ellos mismos lo hacían", acotó Juan Antonio Ascencio, quien llevó consigo, bajo el brazo varios libros, legajos y apuntes para enriquecer su charla.

Aunque en esa primera etapa de la revista solo se vieron publicados cinco números, debido a la escasez de espacios para introducir cuentos a causa del auge que entonces tomaba la novela, la publicación reapareció con nuevos bríos en 1964, dirigida solamente por Valadés, dijo después el narrador.

Desde entonces "El cuento", revista de imaginación, fue publicada cada mes durante más de tres décadas, "logrando en su haber más de 140 números, gracias a lo cual la narrativa mexicana de los años 80 floreció, logrando que numerosos jóvenes sintieran la perdurable fascinación del más antiguo y el más nuevo de los géneros, según ha dicho el poeta y traductor José Emilio Pacheco".

"El cuento", publicó profusamente mini ficción y logró que el género tomara una identidad propia. "Antes de esta publicación se le desestimaba, calificándola como creación menor. En estas obras, Valadés halló un elemento que persistía: La historia vertiginosa que desemboca en un golpe sorpresivo de ingenio", señaló.

Ascencio mencionó que en esa revista, de la que formó parte del consejo de redacción Juan Rulfo (1917-1986), se publicaron por primera vez los cuentos "El dinosaurio", de Augusto Monterroso (1921-2003), y "El sueño de la mariposa", de Chuang-Tzu, para dar cuenta de la experiencia de Valadés como lector de más de 10 mil cuentos.

Edmundo Valadés narrador y ensayista, quien trabajó como secretario de redacción y director editorial del "Novedades", subjefe de la oficina de prensa de la Presidencia de la República, y fue director de la sección cultural de "Excélsior" y "Cultura Norte", así como coordinador de talleres literarios y de periodismo.