Destacan potencial de nuevas tecnologías para combatir pobreza

El Centro de Oportunidad Digital de Apec (ADOC), una iniciativa taiwanesa a favor del desarrollo económico, "rinde frutos" en América Latina como una herramienta clave en el combate a la pobreza, destacó el experto estadunidense David Keyes.

Tras participar en el taller ADOC en esta capital, Keyes, gerente del Programa de Tecnología Comunitaria del Departamento de Información Tecnológica de la ciudad de Seattle, destacó "la necesidad de inclusión digital y equidad tecnológica como un aspecto clave de las políticas sociales y económicas" en los países de la región.

En entrevista con Notimex, Keyes dijo que los "países en desarrollo y las personas en pobreza están transformándose con base en las oportunidades tecnológicas".

Es un hecho, añadió, que la iniciativa de inversión y asistencia técnica -lanzada por Taiwán hace casi una década- está generando frutos en los países incorporados, entre ellos México, Chile y Perú, pero también Australia, Japón, Indonesia, Malasia, Filipinas, Tailandia, Rusia y Vietnam.

Añadió que las computadoras y el acceso a internet acompañados de programas para ayudar a las personas en pobreza a desarrollar las habilidades y conectarse con otros "están cambiando a los países y las comunidades locales".

Apuntó que los telecentros o Centros de Oportunidad Digital en las zonas rurales o de bajo ingreso en América Latina y otros países del mundo en desarrollo "están permitiendo nuevos negocios, acceso a la prosperidad, una mejor salud, el autoempoderamiento y el orgullo cultural".

Consideró "fabuloso" escuchar cómo las personas de diferentes países están trabajando en conjunto para enseñar herramientas tecnológicas a los jóvenes, las mujeres, los discapacitados y los nuevos emprendedores.

Keyes, quien visitó un par de talleres digitales en las poblaciones taiwanesas de Jhongliao y Sinmin, dijo que "es en verdad valioso compartir modelos e intercambiar las mejores prácticas".

Hizo ver que las herramientas de las redes sociales aún están evolucionando, pero "el enorme crecimiento está dejando ver que las personas desean la habilidad para conectar y compartir".

Destacó "tres aspectos" claves para apuntalar el desarrollo, que incluyen la vinculación tecnológica entre las personas y comunidades que "ayuda a construir intercambios y un sentido de comunidad".

Un segundo punto es que estos recursos tecnológicos se están convirtiendo en "una herramienta crítica para negocios de mercado y construir lealtad con los clientes actuales y potenciales, lo mismo para el envío de mensajes de gobiernos relacionados con servicios sociales, educativos, de salud y otros".

"Es una manera muy valiosa de alcanzar una cobertura amplia", apuntó Keyes.

Refirió como una "tercera oportunidad y reto el uso del diálogo que estas herramientas ofrecen para identificar y actuar sobre soluciones a puntos de la comunidad que puedan apoyar un desarrollo positivo y equitativo".

Sin embargo, dijo que "el riesgo" por resolver es cómo impedir que se queden rezagados del desarrollo equitativo algunas comunidades y personas como los ancianos.

"Observo cómo el internet puede conectar comunidades rurales a asesores en otros sitios o permitir que miembros de comunidades locales enseñen por internet", mencionó.

Keyes dijo que en su experiencia en Seattle ve "a muchas personas que ahora pueden permanecer vinculadas con sus familias en América Latina a través de correo electrónico o Skype. Algunos utilizan los centros de cómputo comunitarios para hacer esto".

Citó de igual forma los casos de los ADOC en las localidades taiwanesas de Chungliao y Shimmin, que se "han convertido en parte de la fábrica económica, cultura y creatividad para sus comunidades".

La tecnología se utiliza para "diseñar paquetes del producto y llevar té y artesanías a nuevos mercados en el internet", apuntó.