Dice Pablo Berger que fue inesperado el éxito de "Blancanieves"

El director español Pablo Berger dijo que no se imaginó que "Blancanieves", su segundo largometraje, se llevara 10 premios Goya y lograra llegar a los cines del mundo, y recientemente en México, con una historia en blanco y negro y silente, que con Maribel Verdú y Daniel Giménez Cacho, apuntaló el relato inmerso en la tauromaquia.

"Siendo precisos, el origen de la historia de ´Blancanieves´ es una foto de los enanos toreros, yo me imaginé que la protagonista era torera, y por ende, su papá tenía que ser un torero muy grande y famoso.

"Su madre había sido cantaora. Así que la cinta se convirtió en una muy flamenca e ibérica", detalló Berger sobre el origen de la cinta.

Dijo que el hecho de que la película encontrara espacios en el mundo, incluido Japón, fue un acontecimiento inesperado, pero encontró sentido "al saber que es una historia que conecta, habla de acciones, de sensaciones. Las pasiones no son tan lejanas entre nosotros".

Al ser una cinta en blanco y negro, el principal riesgo que Berger temió, previo a los 10 galardones Goya que recibió, es que el público no se sintiera cómodo con una historia silente, en blanco y negro, y con un argumento inusual.

"El espectador no debe tener miedo a las películas diferentes, es una cinta muda, pero musical; es una producción que exige, pero que sí hipnotiza con esta aventura, hay gente que dice que ha tenido experiencias sensoriales. Está hecha para el público infantil, para los cinéfilos y para todos los que van al cine a entretenerse", expresó.

Berger explicó que "desde el principio vi una foto de grupo, tenía a grandes estrellas Maribel Verdú, Daniel Giménez Cacho, Ángela Molina y queríamos para el personaje de ´Carmen´ a alguien que no fuera conocido, así que hicimos ´casting´ y de ahí surgió Macarena García".

Al tener a dos actores importantes, el reto no se encontró en la dirección, pues "dirigirlos fue muy fácil, los directores somos la suma del equipo. Con Daniel y Maribel tan sólo fue mirar detrás de la cámara y darles indicaciones cuando sentía que se alejaba", contó.

Berger externó que la cinta, que ya ha recorrido festivales, no tiene que ver con la nostalgia ni con la imitación de las películas de la década de los 20, sino con tener "un pie en el futuro y otro en el presente. La verdad es que la nostalgia es una palabra que no me gusta para nada".