Desarrollan en Altos de Chiapas Red de Comida Sana y Cercana

La Red de Comida Sana y Cercana ha desarrollado en la zona Altos un sistema de cultivo y comercio de productos alimenticios sanos, cuyo objetivo es cuidar el medio ambiente y ofrecer una alternativa de alimentación sana.

Todo inició hace ocho años motivado por un grupo de mujeres consumidoras consientes de que los productos alimenticios que utilizaban en casa no eran totalmente sanos, libres de químicos, o si estaban regados con aguas limpias, comentó Lourdes Pérez Aguilar del grupo de promotoras de la red.

"Hicimos una investigación en ese entonces y descubrimos que mucha de la producción que se vende aquí esta regada con aguas de los ríos, que es a donde se canalizan las aguas negras de San Cristóbal de las Casas, y entonces decidimos iniciar un sistema que se le llamaba canasta orgánica", a inicios de 2005.

Así, varias familias buscaron una solución y primero ubicaron productores que cultivaran productos sanos, "todos hacían sus pedidos para que al siguiente sábado se les entregara lo que habían solicitado con anterioridad; es así como nos organizamos varias familias como consumidores y se les invitó a familias de productores".

Agregó que la actividad la iniciaron con siete familias de productores y algunas consumidoras. Pero como toda buena iniciativa, con el paso del tiempo, dos años después, creció mucho, el trabajo de estar armando las canastas y los pedidos era demasiado, además habían muchos productores que estaban ofreciendo la venta directa.

"Entonces se vio que era el momento de hacer la transición y el 28 de julio de 2007 decidimos inaugurar el tianguis y desde ese entonces estamos constituidos como tal".

"Comenzó todos los sábados y ahora crecimos y estamos miércoles y sábado en la calle Chiapa de Corzo número 19 y los viernes en el Colegio de la Frontera Sur", narró.

Ahora, apuntó, hay 32 familias productoras, la mitad de ellas son agrícolas que están cultivando una gran cantidad de hortalizas, desde cebolla, lechuga, brócoli, zanahorias, hasta hortalizas más especificas, pero todo está cultivado, principalmente en el Huitepec, con agua de manantial y sin químicos.

Además, hay productores que están criando vacas de manera especial, "les decimos vacas contentas, porque no están estabuladas, sino que están en un área abierta, controlada, y comiendo una mezcla de pastos que ellos encuentran en el potrero y también toman agua de manantial", resaltó.

Agregó que con esa leche también se elaboran los quesos que venden en el tianguis "ellos son del municipio de Tecpatan, ya están certificados".

Pero también hay granjeros que ofrecen otros animalitos, para el consumo seguro, como gallinas, guajolotes, pollos, patos, que también son criados de manera especial, que no liberan hormonas por estrés y cuidando sus ciclos naturales de producción y crecimiento", explicó.

En la actualidad, prosiguió, son más de 300 familias consumidoras las que regularmente asisten al tianguis, pero también hay muchas personas que están de paso.

"Tenemos la fortuna de ser un punto de paso de turistas y llegan a visitarnos, también muchos que son vegetarianos encuentran opciones y los que no lo son y prefieren alimentos más sanos, hay opciones" explicó.

Resaltó que otra razón para su crecimiento es que hay productores que necesitan de espacios dónde ofrecer de manera digna sus productos, sin que los estén corriendo.

Sobre su forma de trabajo, detalló que tienen una organización y entre todos constituyen una asamblea, todo productor es parte de una comisión que ayuda al control y a la organización del tianguis.

Hay quien ve cómo se va llevar la basura que se generó, hay quien administra los recursos económicos, porque cada productor paga una cuota por los gastos que se generan con instalar del tianguis, lo de la renta, entre otros.

Algo importante para ellos es que ésta experiencia es bastante autogestiva, es decir, no cuenta con ningún apoyo oficial o de cooperación internacional, "lo hemos hecho con recursos propios y afortunadamente hemos podido aplicar este proceso desde que se inició" indicó.

Pero también los consumidores entran a este rol autogestivo, porque cuando iniciaron éstos prácticamente patrocinaron el nacimiento.

"Porque para ser parte de ese sistema de pedidos pagaban una cooperación de 50 pesos y pagaban el 15 por ciento de lo que pedían para cubrir los gastos de hacer el servicio de entregarles en una canasta lo que pedían", explicó.

De esta forma, desde ese momento los consumidores también asumieron esa parte de responsabilidad que les tocaba para organizar la Red "y por eso lo que promovemos es lograr productores responsables y también consumidores responsables como una formación de vida" enfatizó.

Esta experiencia valora como uno de sus grandes logros el poder ofrecer una comida sana, que necesariamente requiere rescatar la experiencia antigua de los campesinos, de los abuelos, pero también requiere incorporar nuevas técnicas, y citó como ejemplo la tortilla hecha a mano.

"En el caso de las tortillas son de maíz nixtamalizado, no es harina, es maíz, lo cual esta posibilitando que se libere una proteína que con la harina no se libera; entonces tenemos tortillas más nutritivas y no se les tiene que adicionar ninguna vitamina, ni colorantes", apuntó.