El Congreso de la Unión no aceptará amagos de maestros: César Camacho

El Congreso de la Unión no puede aceptar los amagos de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) de "secuestrar" a la ciudad de México y lo lleven a modificar su postura en torno a la aprobación de las leyes secundarias en materia educativa, afirmó César Camacho Quiroz.

El presidente del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PRI rechazó de manera tajante que los maestros de la disidencia hayan "doblado" a la Cámara de Diputados y al gobierno federal, al retirar de la discusión en el periodo extraordinario de sesiones el dictamen de la Ley del Servicio Profesional Docente.

Lo que hizo el Poder Legislativo, subrayó, es diferir el análisis y discusión de este documento junto con el PRD y lograr el mayor consenso para su aprobación.

Por lo tanto la sociedad no se debe sentir decepcionada por la postura que asumió el Congreso de la Unión en este tema y prueba de ello es que sigue sesionando, planteó.

Estableció que el mundo educativo no gira en torno a la CNTE, pues otros maestros están en las aulas cumpliendo con su misión en favor de millones de niños, además están los padres de familia y otros sectores de la sociedad que apoyan la modernización del sector.

Camacho Quiroz dejó claro que por encima de todo está el derecho de esos millones de niños que tienen en la educación una oportunidad para la realización personal, adquirir conocimientos y sumarse al ámbito productivo del país.

Entrevistado al término del seminario de "Alineación Estratégica y Gobernanza Eficaz", aseveró que la toma del Senado de la República y del Palacio Legislativo de San Lázaro por maestros de Oaxaca, Chiapas, Guerrero, Michoacán y el Distrito Federal no es la mejor manera de expresar su posición en torno a la reforma educativa.

"No es a través de la violencia, que es la antipolítica, es la negación de los acuerdos, más aún cuando ha habido suficientes encuentros para explicar la trascendencia de las reformas", dijo.

El dirigente partidista descartó que las leyes reglamentarias de la reforma educativa afecten los derechos laborales de los maestros, ni serán despedidos.

Explicó que "en caso de no pasar la evaluación (los mentores) tendrán la oportunidad de recibir cursos de capacitación para aprobarlos en una segunda y en una tercera oportunidad y de no pasarlo serán cambiados de adscripción, sin perder derechos".

César Camacho insistió en que no tienen justificación las manifestaciones de los trabajadores de la educación agrupados en la CNTE, pues en todo momento se les tomó en cuenta.

Remarcó que el Congreso está integrado de manera plural y no puede permitir que esos amagos cambien su postura, cuando atrás de esas iniciativas hubo muchas horas de trabajo en las que se escuchó no sólo a los maestros sino también a expertos en el tema de la educación.

Recordó que hace algunos meses, en el seno del Pacto por México, los tres partidos políticos con más representación en el país se reunieron con los dirigentes de la organización magisterial con el fin de conocer sus planteamientos, que se incorporaron en las tres iniciativas que se enviaron en su momento al Congreso de la Unión.

El líder nacional del partido tricolor consideró al uso de la fuerza como una medida extrema aunque, dijo, en un país democrático, cuando se observan los protocolos y los códigos que establece no sólo la ley, sino también los instrumentos internacionales, pudiera "ser una opción si parece que la irracionalidad es lo que impera".

Insistió en que "la fuerza pública tendrá que actuar siempre en cualquier situación bajo el imperio de la ley y observando las reglas nacionales y que los organismos internacionales han establecido como regla".