Cuestionan efectos de Ley de Desarme para seguridad de venezolanos

La presidenta de la Asociación Civil Control Ciudadano (ACCC), Rocío Sanmiguel, rechazó hoy que la Ley de Desarme, aprobada recientemente en Venezuela, pueda ser un mecanismo para quitar armas a personas que las usan para seguridad personal.

En diálogo con Notimex, la defensora de derechos humanos dijo que la iniciativa legal "no puede ser un mecanismo para quitarle las armas a los buenos y dejársela a los malos", en uno de los países más inseguros de la región, por la alta tasa de criminalidad.

"Es obvio que los delincuentes no entregarán sus armas, pero las personas responsables que requieren de ellas para su defensa personal, no tendrán más opción que entregarlas", advirtió.

Sanmiguel destacó que nadie sabe con precisión cuántas armas de fuego hay en Venezuela, aunque algunas estimaciones ponen esa cantidad entre 10 y 14 millones, en un país de 28 millones de habitantes.

"La cifra de armas incautadas en lo que va de este año (120 mil) puede dar una idea de que las mismas no están llegando a manos de las autoridades que las requieren y la inmensa mayoría continua circulando de forma ilegal", recalcó.

La abogada, experta en temas militares, dijo que difícilmente podrá implementarse una política de desarme efectiva, si se carece de cifras confiables o de una investigación científica sobre el número de armas ilegales que circulan en Venezuela.

Aclaró, sin embargo, que "eso no es lo que más nos preocupa, sino el tema de las municiones y de cómo llegan a manos de los delincuentes, quienes ahora asesinan a sus víctimas hasta de 30 disparos, algo inédito en la historia criminal del país".

Reveló que casi un 80 por ciento de las armas incautadas hasta el momento tienen municiones de la Compañía Anónima Venezolana de Industrias Militares (Cavim), una empresa militar pública, especializada en la fabricación de armas y pertrechos.

"¿Dónde consiguen los delincuentes esta balas? Esa es la gran pregunta que hay que hacerse, porque no puede ser que Cavim sea inauditable y que sus cifras de producción se desconozcan, algo importantísimo para el éxito de una política de desarme", observó.

Sanmiguel se pronunció finalmente por la necesidad del "marcaje" de las municiones y de la transparencia del sistema de producción e importación de armas y municiones.