Pide Rusia investigación imparcial sobre ataque químico en Siria

Rusia pidió hoy una investigación imparcial sobre el ataque con gas tóxico registrado cerca de Damasco que denunció la oposición siria, mientras que Reino Unido insistió en que el responsable del hecho fue el régimen del presidente Bashar al-Assad.

El ministro ruso de Asuntos Exteriores, Sergei Lavrov, conversó vía telefónica sobre el tema con el secretario estadunidense de Estado, John Kerry, y ambos expresaron "interés común" en que expertos de Naciones Unidas (ONU) investiguen a fondo el caso.

En la conversación, dada a conocer este viernes por la cancillería rusa, Lavrov refirió a Kerry que después de la denuncia pública del presunto ataque químico, que habría causado más de mil 300 muertes, pidió al gobierno sirio colaborar con los expertos de la ONU.

Indicó que ahora "le toca a la oposición garantizar a la misión investigadora el acceso seguro al sitio del ataque" para que haga su trabajo, de acuerdo con despachos de la agencia rusa de noticias RIA Novosti.

La oposición siria acusó el pasado miércoles al régimen de una masacre con gas nervioso en una área cercana a Damasco, la capital de ese país, pero el gobierno de al-Assad negó de inmediato tal señalamiento y aseguró que la información no tenía fundamento.

Rusia -considerado socio del gobierno sirio- reaccionó calificando la información como "una manipulación" de la oposición, mientras que China -otro aliado de al-Assad- pidió no apresurarse a prejuzgar los hechos antes de que la investigación de la ONU tenga sus resultados.

"El equipo de inspección de la ONU ya está en Siria para iniciar su trabajo. China espera y cree que pueden consultar plenamente con el gobierno sirio para garantizar la buena marcha de la investigación", sostuvo el Ministerio chino de Relaciones Exteriores.

Moscú y Pekín han vetado los esfuerzos occidentales anteriores para que la ONU imponga sanciones sobre el gobierno sirio, así como cualquier intervención militar.

Este viernes, también el ministro de Asuntos Exteriores de Reino Unido, William Hague, abordó el asunto e insistió en que el presidente al-Assad estaba detrás del ataque químico.

"Sé que algunas personas en el mundo les gustaría decir que esto es una especie de conspiración provocada por la oposición en Siria, pero la posibilidad de que así es extremadamente pequeña. Creemos que este fue un ataque químico lanzado por el régimen de al-Assad", afirmó.

El canciller británico aseveró que el ataque con gas tóxico denunciado "no es algo que el mundo civilizado pueda ignorar" y sugirió que al parecer "el régimen de al-Assad tiene algo que ocultar" porque obstaculiza la movilización de los inspectores de la ONU.

Según Hague, las autoridades sirias no han permitido que el equipo de la ONU llegue al lugar donde se perpetró la masacre el pasado miércoles, por lo que Renio Unido "no descarta ninguna opción para el futuro", añadió.

"Estamos abiertos a cualquier opción que cumpla con el derecho internacional y que pueda salvar vidas inocentes", dijo y aclaró sin embargo que las decisiones vendrán más adelante, "No debemos especular sobre ello", apuntó.

Poco antes, el presidente estadunidense Barack Obama indicó que la comunidad internacional tiene que saber más acerca de si se han utilizado armas químicas en Siria y pidió al gobierno de al-Assad permitir una investigación completa.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-monn, también instó al gobierno sirio a permitir el trabajo de los expertos, quienes arribaron el pasado lunes a Damasco para investigar ataques químicos denunciados anteriormente.

Uno de esos ataques tuvo lugar en la ciudad de Khan al-Assal, en la norteña provincia siria de Alepo, donde -según el régimen- los opositores usaron armas químicas en marzo pasado.

El ataque químico denunciado esta semana constituye una escalada en la guerra civil que vive Siria y que se ha cobrado más de 100 mil vidas desde que inició el conflicto, a mediados de marzo de 2011.