Plantea CCE diversas estrategias para mejorar productividad del país

El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) propuso relanzar el mercado interno, aplicar una política industrial efectiva, aprobar reformas de amplio potencial y reactivar los programas de estímulos al empleo, a fin de mejorar la productividad del país.

Aseguró que en estos ejes se pueden encontrar coincidencias para impulsar la fórmula ganar-ganar: más empleos formales, dignos y bien remunerados; desarrollo y multiplicación de las empresas, y protección social adecuada e instituciones sólidas que dispongan de los recursos necesarios para que realmente sea universal y sostenible.

"Este el momento. El sector empresarial está listo para construir, comprometido con las empresas y los trabajadores de México", dijo el presidente del organismo, Gerardo Gutiérrez Candiani.

En el documento "La voz del CCE", destacó la urgencia de activar las disposiciones de la reforma laboral para generar en el curso de los próximos cinco años 300 mil empleos formales adicionales al promedio anual.

Para lograrlo, expuso previo a la celebración del Día del Trabajo, "hay que decidirnos a activar los grandes motores de crecimiento que tenemos disponibles".

Reiteró la importancia de elevar la productividad, tanto en los centros de trabajo como en la economía, así como de acortar la brecha de la dualidad entre un sector altamente competitivo, ligado al mercado externo y responsable de dos tercios del crecimiento nacional, y el de millones de establecimientos económicos de baja productividad y pocos recursos para desarrollarse.

Aseguró que el margen de oportunidad está en las medianas y pequeñas empresas (Mipymes), que generan más de 80 por ciento del empleo en México y que su máxima restricción y desventaja es la informalidad en la que opera la mayoría.

El dirigente empresarial comentó que seis de cada 10 trabajadores y al menos la mitad de los establecimientos económicos que operan en México se desenvuelven en la informalidad, donde las inversiones y activos rinden alrededor de 30 por ciento menos en promedio que las del sector formal.

Los empleados informales quedan sin prestaciones básicas, protección social y previsión confiable para su retiro, mientras que sus empleadores se ven incapacitados para acceder a créditos, brindar capacitación adecuada y otras vías para cambiar la situación, apuntó.

Ante ello, consideró indispensable que empresas y trabajadores participen en los procesos de consulta, análisis y diseño de propuestas en el marco del programa del Pacto por México, que prevé aspectos como el acceso universal a los servicios de salud y seguro de desempleo.