Urge ONU a EUA a abolir confinamiento solitario para presos

El relator especial de Naciones Unidas sobre la Tortura, Juan E. Méndez, instó hoy a Estados Unidos a abolir el uso del aislamiento y de la incomunicación prolongada o indefinida de los detenidos, especialmente en cárceles de California.

Según el relator, hay aproximadamente 80 mil presos en Estados Unidos que han sido sometidos a un régimen de aislamiento, de los cuales alrededor de 12 mil tienen lugar en el estado de California.

"Incluso si se aplica la incomunicación por períodos cortos de tiempo lo que a menudo causa sufrimiento o humillación mental y física, ésto asciende a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes", subrayó.

Pero si el confinamiento solitario provoca un daño o sufrimientos graves, "constituye tortura" , afirmó Méndez en un comunicado.

Señaló que cerca de 200 presos en centros de detención de California se acercan a su quinta semana consecutiva en huelga de hambre contra las condiciones de detención crueles, inhumanas y degradantes.

"Insto al gobierno de Estados Unidos a adoptar medidas concretas para eliminar el uso de la incomunicación prolongada o indefinida en todas las circunstancias", reiteró.

Esto incluye, agregó Méndez, "una prohibición absoluta de la incomunicación de cualquier duración contra menores, personas con discapacidad psicosocial o con otras discapacidades".

"Así como de mujeres embarazadas, mujeres con bebés y madres lactantes, así como aquellas que cumple cadena perpetua y los presos en el corredor de la muerte", añadió el investigador independiente sobre la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.

Instó al gobierno de Washington a asegurar que "la incomunicación sólo se impone, en todo caso, en circunstancias muy excepcionales, como último recurso, durante el menor tiempo posible y con las garantías establecidas en el lugar".

En su opinión, "su aplicación debe ser objeto de revisión independiente y los reclusos deben someterse a una estricta supervisión médica".

Desde el pasado 8 de julio, miles de presos en nueve prisiones del estado de California se han declarado en huelga de hambre para protestar pacíficamente por las condiciones de reclusión crueles, inhumanas y degradantes.

Exigen un cambio en el uso excesivo del estado de aislamiento como medida disciplinaria, y el sometimiento a un régimen de aislamiento por períodos prolongados de tiempo por las autoridades carcelarias dependientes del Departamento de Correcciones y Rehabilitación de California.

En la cárcel de máxima seguridad de Pelican Bay, en California, más de 400 presos han sido sometidos a régimen de aislamiento durante más de una década, y el tiempo promedio que un preso pasa a régimen de aislamiento es de 7.5 años, reveló el experto.

"Estoy muy preocupado por los números, y en particular por los cuatro mil presos recluidos en las Unidades de Vivienda de Seguridad de California por períodos indefinidos o por muchos años, a menudo décadas", enfatizó Méndez.

En muchos casos, los reclusos están aislados en celdas de 2.5 por 3.5 metros, aproximadamente, en las que falta ventilación y se cuenta con un mínimo de luz natural, indicó.

Los prisioneros son obligados a permanecer en sus celdas durante 22 a 23 horas por día, y se les permite hacer sólo una hora de ejercicio en la cual no necesariamente tienen contacto con otros reclusos.

El relator especial de la ONU también recordó a las autoridades que "no es aceptable el uso de amenazas de alimentación u otro tipo de coacción física o psicológica contra las personas que han optado por el recurso extremo de una huelga de hambre".

Méndez abordó el tema de la incomunicación en ese país, incluidos los regímenes penitenciarios de California, en su informe de 2011 a la Asamblea General de la ONU y en numerosas comunicaciones al gobierno.

También ha solicitado en repetidas ocasiones una invitación para realizar una visita al país, incluidas las cárceles de California, pero hasta el momento no ha recibido una respuesta positiva.

"Mi petición coincide con voces prominentes en Estados Unidos, incluyendo la decisión de cerrar el centro de máxima seguridad Tamms Correctional en el estado de Illinois, el 4 de enero de 2013, así como editoriales de columnistas destacados que abordan el uso excesivo de la incomunicación en todo el país", observó Méndez.

"Es hora de que (Washington) ofrezca una oportunidad para realizar una evaluación in situ sobre las condiciones en las cárceles y centros de detención de Estados Unidos", argumentó.