Edad avanzada y enfermedades facilitan la ceguera nocturna

La edad, ciertas enfermedades y falta de vitaminas están entre los factores desencadenantes de un problema oftalmológico conocido como ceguera nocturna, afirmó la especialista Cynthia Carreón.

La oftalmóloga del IMSS en Jalisco detalló que como su nombre lo indica, imposibilita a la persona para ver de manera adecuada durante la noche e incrementa así la probabilidad de sufrir accidentes.

Dijo que se trata de un síntoma que puede sobrevenir como consecuencia de la edad y enfermedades oftalmológicas asociadas a la misma, como las cataratas, pero también por diabetes e incluso por cuestiones genéticas, como es el caso de personas con retinitis pigmentaria.

Señaló que la mayor parte de casos de ceguera nocturna corresponde a personas mayores de 60 años, aunque existen algunos que a partir de la cuarta década de la vida, ya presentan este problema.

Afirmó que entre 60 y 70 por ciento de quienes padecen cataratas aún de día tienen una visión deficiente, situación que empeora durante la noche, y los expone a sufrir caídas o accidentes viales por su limitación visual.

Sobre la ceguera nocturna derivada de la deficiencia de vitamina A, expuso que es la menos común "porque en el IMSS, dentro del Sector Salud, se ha reforzado la distribución de este suplemento como parte de las estrategias preventivas".

Resaltó que el consumo de leche, jugos, frutas y verduras, posibilita la obtención de dicha vitamina "y otras más que mejoran el metabolismo de las células de la retina, lo que reduce el riesgo a desarrollar ceguera nocturna a edades tempranas".

Sobre la ceguera nocturna asociada a retinitis pigmentaria, expresó que por tratarse de un problema genético que se traduce en afectación de los receptores de luz en la pupila, no existe una cura, "pero si se diagnostica temprano se puede mejorar mucho el pronóstico del paciente".

Enfatizó que para el diagnóstico de ceguera nocturna, la atención oftalmológica es fundamental "porque según el origen, se diseña el plan a seguir que puede incluir desde la cirugía para corrección de cataratas, hasta la administración de vitamina A o el uso de lentes".

Resaltó que de no ser tratada, la ceguera nocturna incrementa la propensión de la persona a sufrir accidentes, sobre todo si conduce vehículos, "punto en el que una visión disminuida de 20-200, se considera una ceguera legal".

Indicó que es importante que personas con factores de riesgo por edad (adultos mayores) y por enfermedad (diabéticos), deben someterse al menos una vez por año, a revisiones oftalmológicas para detectar cualquier alteración y proceder a su corrección para garantizarles una mejor calidad de vida.