Descarta Gibraltar retirar bloques de aguas compartidas con España

El ministro principal de Gibraltar, Fabián Picardo, descartó que se vayan a retirar los bloques de cemento que se lanzaron al mar en zona compartida con España, al considerar que no afecta a los pescadores de la región salir a faenar.

En entrevista con el diario El Mundo, el mandatario de la colonia británica en la costa sur española expuso que su postura sobre la construcción de esa franja de protección de las aguas gibraltareñas es inamovible: "No los moveremos".

"Hemos determinado que no hay que mover los bloques porque no estamos haciendo algo que afecte realmente a la capacidad de estos pescadores para faenar", aseguró.

El lanzamiento de esos bloques a finales de julio fue el punto de inicio de la actual crisis con España, que denunció la construcción de ese caladero y respondió con un reforzamiento en los controles de la frontera que generan largas colas dentro de Gibraltar.

La actual crisis ha movilizado también al gobierno de Reino Unido que ha protestado por esos controles fronterizos de España y la Comisión Europea realizará una observación de la problemática, que ahora ya incluye temas como evasión de impuestos y contrabando de tabaco en el Peñón.

En sus declaraciones, Picardo llamó a las autoridades españolas al diálogo, principalmente para resolver los problemas por los controles de la frontera, aunque considera que estos problemas se definirán "en los tribunales".

Apuntó que "no es civilizado tener a una anciano haciendo una cola de ocho horas", y que España debe pensar que los gibraltareños no van ya a comprar a su territorio porque no quieren pasar por esas colas de regreso.

"Al pueblo español lo que más le va a sorprender cuando los órganos internacionales dictaminen sobre todos los asuntos es que su gobierno ha mentido sobre el estatus fiscal de Gibraltar, sobre lo que pasa en la frontera, en las aguas sobre el derecho de autodeterminación", dijo.

"Se darán cuenta de que Gibraltar no es un nido de piratas, sino un sitio donde viven 30 mil personas honestas y trabajadoras que abren su corazón al pueblo español del Campo de Gibraltar y que lo que quieren es vivir la convivencia y ser motor económico para la zona", dijo.

El ministro principal acusó al gobierno español de exagerar esta crisis para tapar problemas internos, y sostuvo que no va a responder a las declaraciones del ministro español de Asuntos Exteriores y Cooperación, José Manuel García-Margallo, ya que "Gibraltar no actúa sobre las amenazas".