Destaca Venustiano Carranza Peniche sensibilidad de su abuelo

Como ser humano, Venustiano Carranza fue como cualquier otra persona con sentimientos, vulnerable mucho más de lo que imaginamos, aseguró hoy aquí Venustiano Carranza Peniche, nieto del llamado "Varón de Cuatro Ciénegas".

Al dictar la conferencia "Vida familiar de Venustiano Carranza" en el Museo Casa de Carranza, en esta ciudad, el ingeniero afirmó que para su abuelo, siempre fue primero el país antes que la familia.

Carranza Peniche leyó algunas líneas del texto "La herencia de Carranza", de Luis Cabrera, a fin de compartir parte de la obra más completa sobre su abuelo.

"Ecuanimidad, tenacidad, equilibrio, resistencia física e intelectual y capacidad de trabajo. Analítico más que brillante e inteligente, no era sutil, ni orador, no tenía fácil de palabra, tenía gran memoria en fisonomías, nombres, cifras y, sobre todo, en hechos", relató.

Venustiano Carranza, continuó, "era muy lento, pero incesante. Cabrera nos cita que los generales impulsivos no soportaban ir a caballo con Carranza, porque iba al paso y ellos querían ir a galope".

"Tenaz y casi terco, confiaba en el tiempo, pero no esperaba, persistía. Incluso llegó a ser intransigente, obstinado y terco, contra la injusticia, sobre todo cuando estaba de por medio el honor nacional", relató, no sin antes puntualizar que son palabras de Luis Cabrera y no de él.

Uno de los momentos importantes en la vida de Carranza, consideró, fue cuando se quitó su traje de gobernador de Coahuila, su casimir y chaleco, y se puso el de campaña.

"Le dijo a la familia que a partir de ese momento tenía la vida contada, porque sabía que se iba a oponer a Victoriano Huerta y al régimen", apuntó.

Ahorita, dijo, sabemos que hizo El Plan de Guadalupe y que resultó presidente de la República, pero en ese momento él no sabía que iba a pasar y qué sintió la familia en ese instante.

Durante la charla, que inauguró el ciclo de conferencias "Vida y obra de Venustiano Carranza", el ponente habló, además, sobre la muerte de Emiliano Zapata, la cual se le atañe a su abuelo.

"Él no la ordena, pero tampoco le da el visto malo. Nunca aprobó la forma en la que mataron a Zapata, hubiera preferido que fuera en combate", comentó.

Con la conciencia histórica que tenía, dijo a la familia, y posiblemente también a la prensa, "la historia no nos va a perdonar esta muerte", expresó Carranza Peniche.