Reforma penal, en riesgo por cambios institucionales: Cossío

La realidad no cambia por decreto, advirtió el ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), José Ramón Cossío, al señalar que la reforma penal corre el riesgo de malograrse, pues no se observan los cambios institucionales necesarios para hacerla efectiva.

Identificada como una de las reformas más importantes de los últimos años, junto a los cambios en materia de derechos humanos y de amparo, la reforma penal tiene como plazo el mes de junio de 2016 para entrar plenamente en vigencia en todo el país.

El ministro de la SCJN subrayó que si bien hay estados que están más adelantados que otros en la implementación de esa reforma, que prevé los juicios orales, avanza a diferentes velocidades, pero sin que se observe la necesaria transformación en las instituciones.

En entrevista luego de una conferencia ofrecida a la comunidad del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), el ministro Cossío Díaz hizo notar que más que una reforma constitucional y legal, lo determinante para que la reforma penal consiga los objetivos buscados es que se produzca una reforma de las instituciones.

Son los policías, los peritos, los fiscales, los litigantes y los jueces los que deben cambiar y estar preparados para cuando la reforma entre en vigencia, consideró.

Al respecto, enfatizó que no se observa por parte alguna que las instituciones y su personal se preparen para ese cambio tan trascendental, por lo que existe el riesgo de que la reforma se malogre.

Con las actuales conductas y formas de proceder de las partes involucradas en el proceso penal, simplemente se tratarían de resolver problemas nuevos con prácticas antiguas, que conducirían al fracaso.

Reconoció que el propio Poder Judicial de la Federación no está preparado ciento por ciento para enfrentar esa reforma, pero insistió en que el rezago mayor se observa en la preparación, capacitación y el entrenamiento de los policías, fiscales, peritos y litigantes, lo que hará muy difícil sostener los procedimientos.

Durante la charla con la comunidad del CIDE, Cossío Díaz se refirió de manera más amplia al cambio paradigmático en el derecho que significa la serie de reformas concretadas en los últimos años.

Fundamentalmente, abundó, los cambios constitucionales en derechos humanos, la reforma a la Ley de Amparo y las implicaciones del caso Radilla, resuelto por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Todos esos cambios, además de la reforma penal, obligan a un cambio cultural, modificar la enseñanza, así como la práctica del derecho para entenderlos y aprovecharlos.