Presiones externas y locales impactarán al tipo de cambio

En el corto plazo, el peso podría permanecer en niveles superiores a 13 unidades por dólar, presionado tanto por un contexto local como externo adverso, consideró la analista de Sala de Inversión América, Ariadna García Vega.

La especialista refiere que la especulación sobre el próximo paso de la Reserva Federal de Estados Unidos no ayuda en nada a la divisa mexicana, pues los inversionistas han optado por replegar sus posiciones de riesgo, lo que genera una disminución notable en el valor de los activos de este tipo alrededor del mundo.

Tan solo la semana anterior, detalla, la moneda mexicana registró la tercera mayor caída entre las divisas emergentes y este comportamiento podría no mejorar, aun más cuando se tenía tan próxima la presentación de las minutas de la última reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC).

A ello se suma la posibilidad de inicie el llamado tapering o retirada de estímulos, lo que provocaría la salida de flujos tanto en los mercados de deuda como accionario local, y con ello una mayor depreciación del peso, cuando la publicación y noticias referentes a la reforma energética no han logrado entusiasmar a la divisa.

Más aún, prevé, la volatilidad aumentaría como resultado de la publicación de los datos del Producto Interno Bruto (PIB) en México.

De hecho, en las próximas semanas el nerviosismo prevalecería conforme se acerque la reunión de la Fed el 17 y 18 de septiembre, dejando incluso en segundo plano las reformas en México, advierte.

Lo anterior, García Vega considera que se traduciría en un contexto externo más complicado, lo que limitaría el apetito por posiciones de riesgo, sugiriendo mayor cautela.

La especialista de Sala de Inversión América refiere que el estimado de cierre de año para el peso se ubica entre los 12.40 y 12.60 unidades por dólar; por ahora la moneda nacional acompaña al real, rand o la rupia, entre las monedas emergentes más afectadas por la toma de ganancias.