México requiere diversificar sus fuentes energéticas

México requiere de una reforma que le permita diversificar sus fuentes energéticas, cubrir sus deficiencias en la materia y potenciar su crecimiento industrial con apoyo de este sector, estimó el maestro Roberto Ortega Lomelín.

Al impartir el tema sobre "Reforma Energética" en marco de la Cátedra Prima de la Escuela de Relaciones Internacionales, en la Universidad Anáhuac, destacó la importancia que desde esta semana se cuente ya con las tres principales posturas sobre la reforma energética.

Expuso que más allá de los puntos de convergencia y divergencia que existen entre las diferente propuestas, el reto principal es cambiar el concepto de lo que se entiende por soberanía en la materia y sus alcances en el contexto actual.

Tras exponer la situación actual que guarda la industria petrolera, cuestionó cuál soberanía se defiende "si estamos importando la mitad de los productos derivados de petróleo y se está estancando la producción".

Refirió que "en torno al petróleo se han construido mitos y dogmas a lo largo de la historia", de manera que por muchos años se toma a este recurso como un símbolo de la soberanía y el nacionalismo, pero ello respondió a los contextos históricos en su momento.

Hoy, dijo, insistir en que Petróleos Mexicanos (Pemex) puede por sí mismo salir adelante es cerrarse a la oportunidad de crecer como lo han hecho otros países y que por lo mismo se han abierto a reformas que permiten la participación de la inversión privada.

Recordó que tan solo en producción de gasolinas, Pemex es una empresa deficitaria porque no tiene capacidad de refinación, con niveles bajos de operación y pérdidas constantes.

Advirtió que por ello es necesaria la participación de empresas con experiencia que permitan allegarse de la tecnología necesaria para explotar los importantes recursos no convencionales con que cuenta México, como los campos de lutitas y yacimientos en aguas ultra profundas.

Agregó que la reforma hacendaria podría también dejarle algo a Pemex, pero todo dependerá de la profundidad que ésta tenga, ya que todavía no se conoce la manera en que podría restar la carga fiscal que tiene la paraestatal y de dónde se obtendrían los recursos que aporta la empresa vía impuestos y que equivale al 30 por ciento del PIB.