Cataloga el Post como buenas noticias reforma energética de México

La propuesta de reforma energética del presidente Enrique Peña Nieto ofrece a México la oportunidad de modernizar su industria petrolera y hacer más eficiente uno de mayores productores del mundo, consideró hoy The Washington Post.

En un editorial, el influyente diario catalogó como "buenas noticias" a la iniciativa, aún cuando estimó que los alcances de la reforma parecen limitados respecto de la eventual participación de capital privado en la paraestatal Petróleos Mexicanos (Pemex).

"Alguna reforma es mejor que nada, particularmente si lleva a mejores decisiones sobre dónde y cómo invertir dinero en el sector energético de México", apuntó.

El matutino estadunidense dijo que la crisis que enfrenta Pemex, con una elevada deuda, es seria y requiere una propuesta amplia, seria y a fondo que incluya su privatización.

Recordó cómo la producción de petróleo de México cayó una cuarta parte durante la pasada década y ahora México se enfrenta a la posibilidad de "sufrir la humillación de convertirse en un importador neto de combustibles fósiles".

"La mejor opción para los líderes mexicanos es abrir el negocio petrolero, reducir la dependencia del Estado en los ingresos petroleros y privatizar Pemex", precisó.

Para el Post, una reforma con estos alcances forzaría a Pemex a competir contra otras empresas petroleras del mundo en condiciones similares, elevaría la producción de crudo, así como el crecimiento de la economía del país.

"Sin embargo, esta suerte de ambiciosa reestructuración parece distante de la imaginación de los reformadores", dijo al apuntar que los cambios apuntan a proyectos de participación conjunta y no a otorgar licencias para la explotación petrolera.

Frente a este escenario, el diario apuntó el escepticismo sobre el nivel de respuesta que una apertura limitada pueda tener entre los inversionistas extranjeros, muchos de los cuales parecen favorecer un esquema que les dé la propiedad sobre la producción.

Sin embargo, señaló que "el control nacional sobre los recursos petroleros resulta tan sacrosanto en México que no parece claro que el gobierno vaya a permitir que eso suceda".

"Mientras trabajan en los cruciales detalles (de la reforma) los líderes deberían ir tan lejos como puedan para relajar el asfixiante control del gobierno (sobre este sector)", apuntó el Post.