Inicia juicio contra ex alto cargo del Partido Comunista de China

El juicio contra el ex dirigente chino Bo Xilai, imputado por delitos de corrupción, malversación y abuso de poder, comenzó este jueves en el este de China, en un proceso judicial estrechamente vigilado por las autoridades.

Bo, de 64 años, compareció ante los jueces del tribunal popular de Jinan, mientras la prensa oficial, la única en poder acceder al tribunal, publicó su primera fotografía en 17 meses, cuando fue apartado del poder.

Bo, ex secretario del Partido Comunista en Chongqing y ex ministro de Comercio, está formalmente acusado por la fiscalía de haber aceptado, junto a su esposa y su hijo, más de tres millones de dólares de manos de hombres de negocios a cambio de favores políticos.

Asimismo, Bo Xilai fue acusado por la fiscalía de haber malversado un millón de dólares de fondos públicos a través de cuentas bancarias de su esposa, así como de abuso de poder al tomar decisiones sin respetar la cadena de mando.

La prensa oficial dijo que Bo, que testificó ante los jueces con camisa blanca y pantalón oscuro, pidió un "juicio justo y de acuerdo a la ley china".

Bo Xilai, una de las figuras más prominentes del Partido Comunista de China (PCCh), fue apartado del poder y cesado de sus cargos en la formación política después de que en marzo de 2012 estallara su caso por corrupción a raíz del asesinato de un británico -Neil Heywood- a manos de su esposa, que fue condenada a cadena perpetua.

Las investigaciones policiales y de la prensa extranjera sobre la familia Bo destaparon una inmensa trama de corrupción, intrigas políticas y abuso de poder que puso en jaque la honorabilidad de los cargos del Partido Comunista de China en un momento de gran importancia para China, puesto que ese mismo año se debía nombrar a la quinta generación de líderes.

Este juicio, que debería durar pocos días, abre la vía para poner fin a este escándalo político -el mayor en décadas en China- que no sólo ha provocado la caída de Bo, sino que también desembocó en una condena a cadena perpetua para su esposa por asesinato, y la condena a 15 años de prisión para su mayor colaborador, el jefe de la policía Wang Lijun.

Su juicio es el mayor proceso celebrado contra un alto cargo del PCCh desde que en abril de 2008 fuera encarcelado el jefe del Partido Comunista en Shanghai, Chen Liangyu, por corrupción.