Asignan lugares a medios extranjeros en proceso contra célula neonazi

El tribunal regional superior de Múnich volvió hoy a asignar las plazas a los medios acreditados para el proceso contra la célula terrorista de extrema derecha NSU, y los medios turcos e internacionales estarán ahora representados.

Hace un mes causó una enorme polémica la lista que anunció el tribunal de los medios acreditados. Entre los cincuenta "más rápidos" en mandar su petición, sólo figuraba un medio internacional, mientras que los medios turcos, directamente interesados, no habían obtenido plazas.

La principal imputada del Juicio es Beate Zschäpe, considerada corresponsable de nueve homicidios de cariz xenófobo perpetrados contra ocho ciudadanos turcos y un griego en todo el territorio alemán.

El nuevo proceso de asignación de plazas tuvo lugar este lunes por sorteo, bajo reglas que aseguraran la presencia de medios turcos y agencias de prensa internacionales.

Según los resultados del sorteo el diario turco "Sabah", quien presentó la denuncia frente al tribunal constitucional que empujó un nuevo proceso de asignación, obtuvo un sitio en la sala.

La agencia de noticias alemana DPA, también en su servicio en inglés está acreditada, tal y como la turca IHA. También estará en la sala Al-Jazeera, el diario suizo en alemán Neue Zürcher Zeitung y el diario turco Hürryet.

El sorteo produjo resultados inesperados como la acreditación del semanal feminista Brigitte. Algunos de los principales diarios alemanes no están acreditados: Die Welt, Süddeutsche Zeitung, Frankfurter Allgemeine Zeitung, Die Tageszeitung y el semanal Die Zeit se quedaron afuera.

Karl Huber, presidente del tribunal, dijo este día que la opción del sorteo le parecía una solución adecuada frente al gran interés internacional hacia el proceso.

Aún así, según indicaron medios alemanes, Huber denunció que antes del comienzo de este juicio, el tribunal fue objeto de presiones "que no tienen precedentes en la historia de Alemania".

La Asociación de la Prensa Extranjera en Alemania (VAP), tal y como políticos y periodistas alemanes, condenaron inicialmente la "falta de sensibilidad" del tribunal de Múnich al no prever plazas por los periodistas de los países de origen de las víctimas.

A pesar de varios llamados el tribunal se negó a organizar una retransmisión en vídeo de circuito cerrado en otra sala del tribunal, y defendió hasta el último que la asignación de plazas había tenido lugar bajo un estricto criterio de velocidad al presentar la petición.

Sin embargo, el diario "Sabah" pudo argumentar frente a la Corte Constitucional que el tribunal había advertido con retraso a ciertos medios. El Constitucional acogió la queja e impuso a Múnich repetir el proceso.

Para llevar al cabo una nueva asignación de plazas el tribunal tuvo que aplazar casi tres semanas el comienzo del juicio: del 22 de abril al próximo 6 de mayo, lo que causó las quejas de los familiares.

Las polémicas a raíz del juicio ofrecen prueba de la sensibilidad del tema: se trata pues del mayor proceso por terrorismo político desde los años de plomo en Alemania.

Es un caso delicado también porque las investigaciones sacaron a la luz negligencias y colusiones de los servicios de seguridad internos con los extremistas de derecha.