Renuncia general retirado a presidencia de Servicio Electoral chileno

El general en retiro Juan Emilio Cheyre renunció hoy a la presidencia del Servicio Electoral (Servel) de Chile, luego que fuera acusado de complicidad en la ejecución de un matrimonio en 1973, durante la dictadura de Augusto Pinochet.

A un día de que protagonizara en televisión un "cara a cara" con el argentino Ernesto Lejderman, quien acusó a Cheyre de complicidad en la ejecución de sus padres en 1973, el general en retiro anunció este miércoles su salida de la presidencia del Servel.

"He decidido presentar mi renuncia a la presidencia del consejo directivo del Servel. Esta decisión personal ha sido entendida y aceptada por los demás consejeros", señaló el general retirado en una declaración pública que leyó este miércoles a la prensa.

Sin aceptar preguntas de los periodistas, Cheyre subrayó: "hago presente que mi conciencia está en paz (y) me siento libre de todo cuestionamiento legal".

El ex jefe del Ejército era el presidente del consejo directivo del Servel y la decisión se tomó durante la sesión de este miércoles en las oficinas del organismo, por lo que el gobierno deberá nombrar a su sucesor a tres meses de las elecciones generales.

La víspera, Lejderman se enfrentó en un programa televisivo con el ex comandante en jefe del Ejército chileno, en el que dijo: "no le deseo ni a Cheyre ni a ningún militar genocida ni a nadie lo que mis padres vivieron".

Lejderman sobrevivió al asesinato de sus padres, el argentino Guillermo Lejderman y la mexicana María del Rosario Ávalos, cometido por militares el 8 de diciembre de 1973, cuando tenía poco menos de dos años de edad, durante la dictadura militar de Pinochet.

Ernesto fue entregado por Cheyre, entonces capitán del Ejército, a un convento de la norteña ciudad de La Serena, cumpliendo órdenes del entonces comandante del regimiento Arica e intendente de la provincia de Coquimbo, Ariosto Lapostol.

Cheyre reiteró esta semana su inocencia en el crimen de la pareja Lejderman Ávalos y recordó que ese año, en su calidad de teniente, llevó a Ernesto a un convento de La Serena para que lo cuidaran.

Refirió que una patrulla militar que llegó con el niño al regimiento, el 8 de diciembre de 1973, afirmó que la pareja argentino-mexicana se había "suicidado con dinamita cuando estaban siendo perseguidos" por los uniformados en el norte chileno.

En cuanto a su situación judicial en este caso, el general retirado mencionó: "no se me imputó nunca nada, porque mi única acción fue ejecutar la orden de entregar al niño al convento, sólo conociendo la versión oficial que se nos dio durante más de una década".

Insistió en que la "verdad oficial" que conoció sobre la pareja fue que se había suicidado, la cual "se mantuvo (...) hasta el año 1998, en que se inició un proceso por denuncias acogidas por los tribunales" de justicia.

"Hasta esa fecha jamás supe de antecedente alguno que me hiciera dudar de la versión oficial que se me comunicó el 8 de diciembre de 1973, causándome un impacto que nunca olvidaré al ser informado que una madre y un padre se habían suicidado", acotó Cheyre.