Desata furor coronación de Máxima de Holanda en Argentina

La coronación como reina de la princesa Máxima de Holanda desató un furor en Argentina, su país natal, en donde habrá festejos especiales para sumarse a las celebraciones de la histórica fecha.

La reina Beatriz abdicará mañana en favor de su hijo Guillermo, esposo de Máxima Zorreguieta, quien así se convertirá en la primera reina europea nacida en América Latina.

Con su nombramiento, Máxima formará parte, junto con el Papa Francisco y el futbolista Lionel Messi, del trío de argentinos con mayor fama y reconocimiento mundial en la actualidad.

Los festejos que comenzarán temprano este martes en Amsterdam se replicarán en Buenos Aires, ya que la comunidad holandesa, por invitación de su embajada, seguirá la transmisión en vivo de la ceremonia en salones especiales del Hipódromo.

El gobierno de Buenos Aires, en tanto, presentará un espectáculo gratuito titulado "Un tango para Máxima", en el que participarán bailarines y músicos que son estrellas internacionales de tango.

Aunque no se esperan manifestaciones populares y masivas, como ocurrió con el nombramiento del Papa Francisco, lo que sí es patente es el furor mediático que provoca Máxima, ya que todos los medios le dedicarán programas y ediciones especiales.

Por otra parte, los recuerdos de la coronación son acordes con el estatus de privilegio que implica ser reina, ya que en uno de los centros comerciales más lujosos de la ciudad una diseñadora puso a la venta camisetas y pañuelos con diseños exclusivos.

"Vivan el rey y la reina", rezan las camisetas que, por supuesto, no se venderán a granel.

También hay ofertas gastronómicas, ya que en diferentes hoteles de lujo mañana se ofrecerán desayunos especiales que incluirán pastelería holandesa, además de que ya se lanzaron perfumes alusivos a la coronación.

Tanto festejo será opacado por la ausencia de los padres de Máxima, quienes tienen prohibido viajar a Amsterdam debido a los lazos que Jorge Zorreguieta mantuvo con la última dictadura militar en su calidad de ministro de Agricultura.

Así, los padres de la nueva reina mirarán desde Buenos Aires la ceremonia y sólo podrán felicitar a su hija cuando ella vuelva al país, lo que a partir de mañana será mucho más difícil por su agenda oficial recargada.