Rechazan inmobiliarios alcanzar proyectos en venta de viviendas

El sector inmobiliario de la región rechazó que los constructores de viviendas hayan alcanzado los proyectos contemplados desde años anteriores a pesar de que existen nuevos desarrollos en construcción.

El presidente de la Asociación de Profesionales Inmobiliarios de Tijuana (APIT), Rodrigo Márquez, dijo que un análisis del tema de la recuperación del sector, dedujo que el mercado de la nueva vivienda no logra despegar de la caída de los últimos tres años.

Indicó que los resultados son ambiguos, ya que mientras se presenta esta última situación con respecto a las nuevas construcciones de casa habitación, la venta de las viviendas usadas va a la alza.

Recordó que durante el pasado Foro de Vivienda celebrado en esta frontera, la delegación del propio Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) ubicó 19 mil casas abandonadas, financiadas por este organismo.

Ello, anotó, muestra la magnitud del problema, pues ahora está obligado a ofertarlas para darle rápida solución a la cartera vencida y para regresarlas al mercado, pues se han convertido en un problema social debido al abandono y el vandalismo.

Refirió que estos resultados ambiguos por un lado fortalecen la economía al generar despachos inmobiliarios que generan empleos e impuestos, y por otro afecta el valor del mercado, pues se están vendiendo casas hasta un 30 por ciento debajo de su avalúo.

"Con esto se beneficia a los nuevos compradores, pero se castiga a los particulares que tienen la intención de vender su casa, pues se desmotivan cuando su bien inmueble está fuera del valor del mercado", manifestó.

Anotó que la vivienda nueva sufre del mismo impacto, pues siguen construyendo casas de interés social sin servicios básicos, una recámara y 39 metros de construcción; en tanto las adjudicadas son de 45 metros en zona urbanizada, con servicios y más baratas.

Consideró que el resultado es el fortalecimiento de las ventas de la vivienda usada o adjudicada con valores muy competitivos, y la falta de empuje para reactivar al 100 por ciento el sector de la vivienda nueva.