Atraerían inversiones contratos de utilidad compartida

Un adecuado diseño de los contratos de utilidad compartida, propuestos en la iniciativa de reforma energética, podría ser suficiente para atraer inversión extranjera al sector, consideró BBVA Research.

En su estudio, "Reforma energética: cambios constitucionales que mantiene la rectoría del Estado y promueven la inversión", aclara que habrá que esperar respecto a la definición de estos contratos para tener una valoración adecuada de las reformas.

A decir de Carlos Serrano Herrera, economista en jefe para México de la institución, las leyes secundarias que rijan los contratos o los permisos tendrán que brindar condiciones competitivas, para atraer inversión de las compañías líderes en el sector a nivel mundial.

Precisa que la propuesta de reforma constituye, sin duda, un avance significativo respecto a la situación actual en materia energética en México.

El hecho de que se proponga un cambio constitucional para permitir inversión privada representa un cambio estructural de la mayor importancia que, de aprobarse, redituará en importantes beneficios para la economía.

Así, opina, el hecho de que la propuesta busque atraer inversión privada mediante dichos contratos y no mediante la figura de las concesiones no representa, necesariamente, una desventaja.

"Esto debido a que se pueden diseñar contratos que tengan una eficacia similar a la que tienen las concesiones", subraya.

Reitera que para incentivar la participación de particulares con procesos de producción eficientes, las leyes secundarias que rijan las asignaciones o los permisos tendrán que brindar términos de contratos internacionalmente competitivos, ante la posibilidad de que transnacionales inviertan en otras regiones del planeta.

Solamente así, refiere, podrá darse la difusión del conocimiento tecnológico y el acceso al capital humano de cara a los mayores retos que representan la explotación de los recursos no convencionales y en aguas profundas.

El especialista señala también que si bien la menor carga fiscal sobre Pemex prevista en la reforma representará una mayor capacidad de gestión y ejecución para la empresa, las mejoras de eficiencia operativa en la misma serán relativamente más lentas, al no sujetarla a una competencia en términos de igualdad de circunstancias con los demás participantes.

Como parte de los beneficios por la aprobación de la reforma, se menciona que la producción de petróleo alcanzaría 3.0 millones y 3.5 millones de barriles diarios para 2018 y 2025, respectivamente.

Sin embargo, considera el analista, los mayores costos de producir petróleo de más difícil extracción podrían constituir serios obstáculos para el cumplimiento de esas metas.

Respecto al sector eléctrico, señala que si bien la Comisión Federal de Electricidad (CFE) competirá con otros productores en el segmento de generación, la reforma no considera una partición de la misma en varias compañías para fomentar la competencia.

En consecuencia, apunta, será necesaria una regulación efectiva sobre dicha compañía para que se pueda cumplir con el objetivo de alcanzar tarifas competitivas en el servicio eléctrico.

Por su parte, refiere, la legislación secundaria tendrá que incentivar la inversión en energías renovables para cumplir con los compromisos del país en materia de desarrollo sustentable y cambio climático, entre otras medidas.