Evita EUA declarar golpe de Estado remoción de Morsi en Egipto

La administración del presidente Barack Obama dijo hoy que no calificará como golpe de Estado la remoción del presidente de Egipto Mohamed Morsi, porque hacerlo es contrario a sus intereses políticos.

"Hemos determinado que hacer esa determinación no está en el mejor de los intereses de Estados Unidos", dijo el vocero presidencial Josh Earnest, quien aludió las implicaciones de política exterior que tal declaración podría ocasionar.

Las declaraciones del vocero precedieron un comunicado emitido antes por la Casa Blanca, en el que la administración Obama condenó los actos de violencia de este miércoles en Egipto que, de acuerdo con reportes de prensa, han dejado decenas de muertos.

En su comunicado, la Casa Blanca se pronunció contra el estado de sitio impuesto por las autoridades militares, en respuesta a los violentos hechos de este miércoles.

"Nos oponemos categóricamente al retorno de una ley de Estados de emergencia y llamamos al gobierno a respetar los derechos humanos básicos como la libertad, la asamblea pacífica y el debido proceso bajo la ley", indicó el documento.

Desde la violenta deposición de Morsi en julio pasado a manos de los militares egipcios, la administración Obama ha insistido en referirse a la acción como una transición, resistiendo diversos llamados para calificarlo como un golpe de Estado.

Al hablar con reporteros en la comunidad de Martha's Vineyard, Massachusetts, donde el presidente Obama vacaciona con su familia, Earnest reconoció las implicaciones legales de una determinación de este tipo.

"Lo que estoy tratando de decir es que existen ciertas obligaciones legales que van de lado con la designación de golpe de Estado", precisó.

Egipto recibe anualmente mil 500 millones de dólares en asistencia por parte de Estados Unidos, el grueso de los cuales, mil 300 millones constituyen asistencia militar.

Las actuales leyes estadunidenses ordenan la suspensión inmediata de toda asistencia para los países que la reciben y cuyo gobierno haya sido depuesto mediante un golpe de Estado.

Eernest dijo que el gobierno revisa de manera constante el tema de la ayuda a Egipto, y como prueba de ello refirió la reciente decisión de aplazar la entrega de algunos aviones de combate F-16.

Explicó que funcionarios de la administración mantienen contactos permanentes con sus contrapartes egipcios, aunque reconoció que el gobierno nombrado tras la deposición de Morsi, "no refleja los compromisos adoptados tras su formación.

"La violencia que hemos visto no refleja el compromiso del gobierno interno de promover una transición democrática; no refleja su compromiso con el respeto de los derechos humanos", apuntó.

Earnest apuntó que el comunicado es indicativo igualmente "de las serias preocupaciones que tenemos por lo que está pasando".