Plantea la Corporación Andina nuevas prácticas de gobierno corporativo

La Corporación Andina de Fomento (CAF), banco de desarrollo de América Latina, presentó hoy los Lineamientos para un Código Latinoamericano de Gobierno Corporativo, a fin de fomentar a nivel regional mejores prácticas.

"De esa forma se podrá contribuir -a través de la promoción de esas buenas prácticas- a la competitividad, tanto a nivel de las empresas como a nivel sectorial y macroeconómico", afirmó el ministro peruano de Economía, Luis Miguel Castilla al dar a conocer el proyecto.

Castilla presentó el documento junto al director de Políticas Públicas y Competitividad de CAF, Michael Penfold, y el Director de IAAG Consultoría & Corporate Finance, Alfredo Ibargüen, de la firma española encargada de la elaboración de la publicación.

El ministro Castilla resaltó en conferencia que las buenas prácticas de Gobierno Corporativo garantizan un mejor uso de los recursos en las empresas y contribuyen a una mayor transparencia contable.

Al mismo tiempo mitigan los problemas de información asimétrica que caracterizan a los mercados financieros, indicó el funcionario al señalar que la buena práctica es clave para el acceso de las empresas peruanas a los mercados de capital.

Remarcó que la publicación presentada por CAF plantea evaluaciones interesantes que tiene que ver con gestión empresarial, con conceptos fundamentales para cambiar actitudes que deben guiar la gestión de las empresas.

Esto, aclaró, no es un cambio que se logra con una norma, sino cuando se perciba como un beneficio para la buena marcha de las empresas.

A su vez, Michael Penfold sostuvo que como activa respuesta a las nuevas exigencias de las empresas a partir de la crisis financiera internacional y los problemas de gobernanza, es necesario analizar la gobernabilidad de las compañías.

Por ello, la CAF revisó los lineamientos de gobierno corporativo para actualizar en este tipo de prácticas a las empresas de la región, con miras a ofrecer espacios a las compañías para que se adapten a las nuevas reglas del mundo financiero.

Recalcó que los mercados de capital en los países de América Latina se caracterizan aún por un escaso nivel de desarrollo relativo que se refleja en una baja profundización financiera e incipiente capitalización bursátil.

Esta situación tiene un efecto directo en las oportunidades de acceso a mayores y más eficientes fuentes de financiamiento para la producción e inversión del sector empresarial, constituyéndose en un obstáculo para incrementar la competitividad en la región.

Según Penfold, explican este comportamiento la inestabilidad macroeconómica, debilidad del estado de derecho y limitaciones en el marco regulatorio, pero en particular la falta de transparencia empresarial y las débiles prácticas de buen Gobierno Corporativo.