Concluye contingencia sanitaria en bosques de Durango

La Comisión Nacional Forestal (Conafor) en coordinación con gobierno del estado, dio a conocer que la contingencia sanitaria de plagas forestales en los bosques de la entidad ha concluido, debido a los trabajos de control ejercidos y a la regularización de las lluvias.

El coordinador de Gerencias de la Conafor, Víctor Hugo Reza García, dijo que en diciembre pasado se firmó un convenio por 52 millones de pesos, para el combate y control del gusano descortezador en las superficies afectadas, en donde la dependencia federal otorgó 40 millones de pesos y el gobierno del estado 12.

En el evento, se hizo la entrega del finiquito de los apoyos para sanidad forestal, por el orden de los 11 millones 356 mil pesos, en una entrega simbólica a ejidatarios beneficiarios de los municipios de Durango, San Dimas, Guanaceví, Mezquital y Pueblo Nuevo.

Adicionalmente a estos recursos, en el 2012, esa dependencia federal había destinado 4.5 millones de pesos de subsidios a los dueños de los predios afectados, para apoyar la ejecución de acciones de tratamiento fitosanitario.

Mientras, las secretarías de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y de Desarrollo Social (Sedesol) otorgaron 15 millones de pesos, para que a través del programa de empleo temporal, se conformen brigadas para realizar acciones de combate en áreas afectadas.

Asimismo, manifestó que se mantendrá vigilancia a través de acciones como mapeo aéreo sobre zonas prioritarias, diagnóstico terrestre para la verificación de la condición fitosanitaria, saneamiento y vigilancia sobre la aplicación de tratamientos y el comportamiento de los rebrotes.

De la misma manera, explicó que la plaga forestal se debió a que las condiciones de sequía extrema se acentuaron en 2011 y prevalecieron hasta el 2013, lo que causó impactos negativos en el sector forestal y particularmente en el estado de Durango, ya que tuvo la peor sequía de los últimos 80 años, registrando 19 meses sin lluvias.

Este fenómeno provocó plagas, en específico por insectos descortezadores, en 381 mil 172 hectáreas, principalmente en los municipios de Durango, San Dimas, Guanaceví, Santiago Papasquiaro y Canatlán, perturbando los bosques de pino.