Recomiendan tomar presión arterial a niños a partir de los cinco años

A fin de detectar casos de hipertensión arterial en niños, es recomendable tomar la presión a partir de los cinco años de edad, sobre todo a los menores con problemas de sobrepeso y obesidad, con el equipo adecuado a su talla, recomendó el especialista Luis Alcocer Díaz Barreiro.

El también director general del Instituto Mexicano de Salud Cardiovascular, indicó en entrevista con Notimex que los casos de hipertensión arterial en menores de edad son hasta cierto punto sorpresivos para el público y los pediatras, pues no se acostumbra tomarles la presión.

Tras considerar que el diagnóstico en niños es difícil de determinar porque se requiere de un aparato normal, pero con un "manguito más pequeño", que la mayoría de los médicos ni las instituciones tiene, dijo que se puede pensar que en México puede haber casi tres millones de niños con presión arterial elevada.

El doctor Alcocer, certificado en Hipertensión Arterial, agregó que ha sido una sorpresa en todo el mundo saber que entre cinco y 10 por ciento de los menores tienen hipertensión arterial y que su diagnóstico no es tan sencillo de entender como en el caso del adulto, para quien existen cifras fijas de 140/90 o más.

En el niño, explicó, se complica porque es un concepto que no es fácil de entender y decimos que los niños que estén por arriba de la perceptila 95 son los que tienen hipertensión arterial. ¿Qué quiere decir esto de la perceptila? Es decir, se distribuyen todas las mediciones de la presión arterial de todos los niños de determinada edad y se dice 100 por ciento de ellos tienen esta presión.

"El 50 tal, 60 por ciento tal, el 70 tal, se van dividiendo de 10 en 10 y consideramos actualmente que todo niño que tenga una presión arterial que corresponda en las tablas al 95 por ciento del perceptilo, es decir que esté en las partes más altas de ese grupo de población lo consideramos hipertenso".

Alcocer Díaz Barreiro destacó que ahora a los niños que están en 90 por ciento de la perceptila se les considera prehipertensos, lo cual antes no se conocía.

Abundó que ha ido en aumento el número de niños con dicho mal, debido al aumento de la obesidad infantil, que es un problema mayor en el país, "que se puso muy de moda la idea de que somos el país con el mayor número de niños obesos en el mundo, pero eso no es exacto, pues en realidad somos el primer lugar en la OCDE, no necesariamente en el mundo".

No obstante, reconoció que es un problema mayor, pues uno de cada tres niños mexicanos tiene la presión arterial elevada y su relación con la obesidad es grande, porque al aumentar el peso se incrementa la posibilidad de hipertensión de tal manera que un niño obeso tiene casi siete veces más probabilidad de tener la presión arterial elevada que un niño que no lo es.

De esa manera, dijo el galeno, el futuro del infante es malo porque la hipertensión arterial no es un problema cuando se padece porque el enfermo ni tiene molestias ni está en peligro en ese momento, sino que al ser adulto se complica y por sí sola la hipertensión es la causa principal de mortalidad en el mundo, más que la diabetes.

El también especialista en cardiología comentó que el niño obeso o con sobrepeso tiene muchas limitaciones en el resto de su vida, pues tendrá mayor probabilidad de ser diabético, de tener presión elevada y a la larga vivirá menos.

"No se pueden separar ninguno de estos problemas, vienen juntos, la obesidad, la hipertensión, la diabetes y por lo tanto la enfermedad vascular tienen este tronco común, no se pueden ver aparte", puntualizó.

En este contexto, refirió que no hay síntomas por los que se pueda detectar la hipertensión y si no se toma la presión no se puede determinar y menos en niños; los pediatras no están acostumbrados a tomar la presión a niños porque piensan que no es un problema de esa edad.

A lo anterior, insistió, se suma que el pediatra tampoco cuenta con un equipo especial para ese fin, toda vez que para los niños se requiere un "manguito" adecuado, es decir, la parte que se enrolla en el brazo tiene que ser más pequeña, aunque el aparato para medir la presión es el mismo.

Otro aspecto es que en algunas ocasiones se desconoce desde donde a donde se puede considerar si el niño es hipertenso "porque no hay unas cifras fijas para decir de aquí en adelante el niño es hipertenso, sino que tiene que ir a unas tablas y eso generalmente no se hace".

El doctor Luis Alcocer sugirió tomar la presión en la consulta común y corriente a todos los niños, a partir de los cinco años de edad, y en especial a los que tienen sobrepeso u obesidad, porque son los más sospechosos.

Expuso que otro problema es que la respuesta que se da al problema es una situación de tipo declaratoria, sólo se dan consejos, y no se toman acciones integrales que tiendan a atacar el problema.

Por lo anterior, afirmó que las campañas publicitarias no sirven para nada si no se acompañan con acciones integrales que se incluyan en la ley y mencionó como ejemplo la disposición para evitar que se fumara en lugares cerrados. "De nada sirve hacer recomendaciones que la población no sigue, lo que sí es efectivo es incluirlo en las leyes".

Subrayó que se deben de tomar las medidas correctas como restringir el consumo de sal, azúcar, prohibir que por una cantidad monetaria mínima se sirvan raciones más grandes de comidas rápidas, botanas, o bebidas azucaradas, pues ello favorece el consumo de productos dañinos para la salud.

También sugirió enseñar a la población, desde niños, a hacer una comida saludable, consumir menos sal y con ello ser menos hipertensos, tener menos peso y por lo tanto menos hipertensión y menos diabetes.

Mencionó que los pacientes con hipertensión o con diabetes representan a las instituciones de salud una gran carga de su presupuesto y de muertes por las complicaciones que trae cada padecimiento.

En el caso de los niños hipertensos aclaró que no se administran medicamentos a menos que se rebasen los límites que se consideran en el adulto. "Para ellos (los menores) no está indicado ningún medicamento, a menos que la presión rebase los 140/90; sólo se recomienda que bajen de peso y que no coman sal, o disminuyan su consumo".

Al contrario del adulto, pasados los 40 años, la mayoría debería de tomar un medicamento para la presión y otro para los lípidos, independientemente de la presión que tenga y del colesterol que tenga, además de hacer ejercicio, externó el especialista.

Por otra parte, mencionó que en los objetivos de la American Heart Association (Asociación Americana del Corazón) para 2020 se pretende reducir a 20 por ciento las enfermedades cardiovasculares y para ello la gente debe de hacer ejercicio por lo menos 20 minutos diarios, es decir de 140 a 150 minutos por semana.

Asimismo, tener por lo menos tres componentes de una dieta sana, que son comer menos en total, menos sal, menos azúcar y menos grasas saturadas; mantener una presión arterial por debajo de 120; así como un colesterol por debajo de 200 y la glucosa por debajo de 100.

Dicha asociación supone que con esto para 2020 se reducirían 20 por ciento las enfermedades cardiovasculares.