Cortan una oreja español Padilla y "El Zapata" en Plaza El Relicario

El diestro mexicano Uriel Moreno "El Zapata" y el matador español Juan José Padilla se repartieron hoy el triunfo en la segunda corrida de la Feria Puebla 2013 que se realizó en la Plaza El Relicario, tras cortar una oreja por bando.

"El Zapata" y Padilla alternaron con el experimentado torero tlaxcalteca Rodolfo Rodríguez "El Pana", quien mostró variados y lucidos detalles en los tres tercios, que agradaron al público asistente.

Se lidiaron seis astados del hierro de San José, todos de buena presencia y con un juego bastante regular, aunque complicado.

El llamado "Brujo" de Apizaco logró una primera faena variada, lucida y muy a su estilo, en la que siempre estuvo por encima de su rival, al que despachó con muchos apuros, luego de varios pinchazos y dos espadazos para recibir palmas y dos avisos de la autoridad.

Con su segundo toro, "El Pana" volvió a lucir en otro trasteo meritorio, valiente y lucido, en especial con la capa, con la que mostró mucha variedad artística. Con la muleta, se dio un arrimón, ante un toro noble al que mató con pinchazos y espadazo, para terminar con dos vueltas al ruedo y con un aviso.

Juan José Padilla se llevó una fuerte división de opiniones y dos avisos en su primer turno, luego de batallar ante un toro complicado y sin juego y al que terminó por consentir demasiado.

Lo mejor para el diestro español se dio con su segundo toro, luego de un trasteo meritorio y valiente, en el cual dominó a un soso rival hasta hacerlo embestir y pasar por su muleta. Mató con espadazo en todo lo alto para cortar una oreja.

El tlaxcalteca "El Zapata" logró una primera faena variada, lucida y templada en su primer turno, en especial en la puesta de banderillas, tras dejar tres pares bien colocados. Despachó con espadazo y recibió como premio una oreja.

"El Zapata" cerró con otro trasteo meritorio y voluntarioso en el que hilvanó ceñidas tandas bien rematadas, que gustaron, sin embargo, malogró con el estoque para salir entre palmas y una fuerte petición de oreja no concedida.