Legó Nezahualcóyotl referencias históricas y culturales con su poesía

Por más de seis siglos, expertos en literatura en lenguas mexicanas han tratado de recuperar el legado literario de Nezahualcóyotl Acolmiztli, quien nació el 28 de abril de 1402, y hasta el momento sólo han podido identificar alrededor de 30 de sus composiciones poéticas en colecciones de manuscritos de cantares prehispánicos.

En sus textos expone referencias históricas y elementos autobiográficos que hablan de su trayectoria como guerrero y del carácter transitorio de lo mundano, reseña el portal de Internet "biografiasyvidas.com".

A temprana edad, Nezahualcóyotl Acolmiztli, hijo del sexto señor de los chichimecas -Ixtlilxóchitlo- y de la princesa mexica Matlalcihuatzin -hija del rey azteca Huitzilíhuitl-, hizo frente a la invasión tepaneca, encabezada por Tezozómoc, cuya intención era asesinar a su padre y a toda su familia para apoderarse del trono.

Sin embargo, el heredero y su padre tuvieron que huir y mantenerse ocultos hasta conseguir la ayuda de otros pueblos, debido a la superioridad de los atacantes.

Al no poder resguardarse más, Ixtlilxóchitl ordenó a su hijo que se adentrara en el bosque, mientras él y unos pocos hombres leales trataban de detener el avance de sus enemigos.

Se cree que el joven Acolmiztli se ocultó en la cima de un árbol y presenció el último combate y muerte de su padre, situación que le llevó a vagar durante un largo tiempo por la selva.

Encontró protección con la familia de su madre en Tenochtitlan y pasó un tiempo aprendiendo de guerra y política de expansión territorial.

A partir de esto, Nezahualcóyotl comenzó a tejer una vasta red de alianzas políticas y militares, reconquistando el reino de Texcoco, en 1429, aunque cedió su anterior posición dominante en el lago en favor de Tenochtitlán, ciudad que se convirtió en estado independiente.

Al recuperar el trono, el poeta demostró toda su sapiencia en el campo de las ciencias, las artes y la literatura, así como su valentía y sabiduría para gobernar a su pueblo.

Además, emprendió una magna obra constructiva en Texcoco, donde edificó diversos palacios, monumentos, acueductos, y jardines, siendo su creación más destacada un palacio que tenía baños tallados en la roca.

El acueducto en el Bosque de Chapultepec para abastecer de agua potable a Tenochtitlán, es también otra de las construcciones que se realizaron durante su mandato.

Al igual que un dique de piedra y madera que sirvió como defensa contra las inundaciones y que impedían que se mezclaran el agua salada y el agua dulce del gran lago. Diseñó y construyó también un zoológico y un jardín botánico.

Su amplia formación intelectual se traducía en una elevada sensibilidad estética y en un gran amor por la naturaleza, que quedaron reflejados no sólo en la arquitectura de la ciudad, sino también en sus manifestaciones poéticas y filosóficas.

Fue alumno del gran filósofo azteca Huitzilihuitzin y escribió discursos y poemas que lo hicieron famoso no sólo en esa época, sino también en la era moderna.

Al morir Nezahualcóyotl, en 1472, su hijo Nezahualpilli gobernó la ciudad, continuando la política expansiva emprendida por su antecesor.