Pide primer ministro iraquí diálogo para frenar la violencia

El primer ministro de Irak, Nuri al-Maliki, reiteró hoy sus advertencias sobre los riesgos de una guerra civil en el país, por lo que llamó a chiitas y sunnitas a resolver sus actuales tensiones a través de diálogo.

El llamado del jefe de gobierno se produjo este sábado, cuando la nación musulmana vivía una quinta jornada consecutiva de violencia entre bandos religiosos, en la cual al menos ocho personas perdieron la vida.

"La guerra ciega no puede distinguir entre los inocentes y los culpables", afirmó Al-Maliki en un mensaje a la nación para tratar de calmar los ánimos, tras los enfrentamientos en la localidad de Haweeja y su expansión a las provincias de Anbar y Salahal-Din.

En su breve discurso, el primer ministro instó en particular a todos los iraquíes a asumir su propia responsabilidad en la construcción de un Irak seguro, de acuerdo con despachos de la agencia local de noticias Aswat al-Iraq.

"La confrontación sectaria regresó a Irak. Irak se ve afectado por la situación vecina, lo que está sucediendo no es más que el reflejo de esos eventos", sostuvo el líder iraquí en aparente alusión al conflicto en Siria.

Llamó a "la apertura, el diálogo y la discusión de los temas nacionales", pues dijo que la resolución de los problemas no viene a través de la violencia, ni del boicot al gobierno o el parlamento.

La violencia este sábado se cobró la vida de al menos cinco sunnitas opuestos a la red Al Qaeda y de tres miembros de las fuerzas de seguridad, con lo que el balance de la violencia en todo el país asciende a 170 muertos desde el pasado martes.