Desarticulan red que explotaba a mujeres traídas desde Paraguay

Agentes de la Policía Nacional española desarticularon una organización criminal que explotó sexualmente a más de 100 mujeres paraguayas en España y cuyas ganancias ascendieron a más de un millón de euros (un millón 303 mil dólares).

El Ministerio español del Interior indicó que las mujeres eran traídas desde Paraguay para ser explotadas en chalets y pisos de Pamplona, Santander, Bilbao y Vitoria, norte de España, por los que rotaban mensualmente con el fin de ofrecer "novedades" a los clientes.

Explicó que las ganancias que obtenían eran blanqueadas a través de más de quince sociedades.

Indicó que las primeras pesquisas comenzaron en agosto de 2011, a partir de declaraciones de mujeres de origen paraguayo que, acompañadas por mediadoras de una ONG de ayuda a víctimas de trata de seres humanos, se pusieron en contacto con la policía local.

Anotó que a partir de este momento se inició la investigación de una organización que captaba mujeres entre los estratos más pobres y marginados de Paraguay, para gestionar su viaje a España a través de los gerentes y dueños de dos agencias de viaje del país.

Los paquetes turísticos incluían las "bolsas de viaje" con todo lo necesario para introducirse en España, así como instrucciones sobre cómo comportarse una vez aquí. A cambio de estos servicios, las mujeres contraían una deuda con la organización.

Una vez en España, la red explotaba a las mujeres en diversos chalets y pisos, "lavando" el dinero obtenido a través de quince sociedades articuladas en torno a dos sectores.

Estos eran el publicitario, con servicios de publicidad en autobuses, escorts, casas de citas y la compraventa de vehículos como limusinas para fiestas privadas de solteros y otros vehículos.

Asimismo, los miembros de la organización acudían a entidades bancarias con las víctimas para obligarlas a abrir cuentas desde las que posteriormente enviaban dinero a Paraguay como parte de la deuda contraída con sus captadores.

Del estudio de la documentación recopilada a lo largo de la investigación se deduce que la organización podría haber explotado en los últimos cuatro años a más de 100 mujeres.