Velan a Mireya Cueto en el sur de la ciudad de México

El cuerpo de la escritora, dramaturga y titiritera Mireya Cueto, quien falleció esta mañana en el Hospital Escandón a causa de un derrame cerebral, es velado en las instalaciones del ISSSTE en San Fernando, en el sur de esta ciudad, donde mañana será cremado alrededor de mediodía.

Presente en el lugar, la subdirectora del Programa de Teatro para Niños y Jóvenes del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), Marisa Giménez Cacho, comentó que Mireya Cueto es de una estirpe de mexicanos que ya no hay, ella era de las últimas.

Describió que se trata de personas muy comprometidas con el país, con su trabajo y que tienen muy claro lo que hay que hacer y para qué hacerlo.

"Es gente que hereda esa mística después de la Revolución, ella lo hereda de sus padres, de que había que trabajar por México y para los niños de México de una manera como ella lo tenía muy claro", expresó.

Eso es lo que se perdió con su fallecimiento, "y creo que da un poco de nostalgia que ya no esté; sin embargo, creo que es un ciclo cumplido de su vida, pues se fue a los 91 años.

"Todavía a los 86 años, en el Instituto Nacional de Bellas Artes tuvo una temporada de teatro de títeres y ella estaba con nosotros, y, bueno, sí se le va echar de menos, era una gran humanista, una persona muy culta y hablaba muy bien y era un gusto oírla hablar", señaló.

Destacó que Cueto dejó muchos alumnos, gente a la que le heredó el gusto para trabajar con y por los niños, para los títeres; "sí queda un hueco, pero es un hueco que es natural que quede, ya se fue, ya cumplió su ciclo".

Dijo desconocer por ahora si se le rendirá algún homenaje, y recordó que el año pasado el INBA le entregó la Medalla Bellas Artes hace un año, y ese era un pendiente que tenía Bellas Artes, en reconocimiento a su trayectoria, ya que "desde su muy temprana juventud, a los 15 años, entró a trabajar con su mamá" en el mundo de los títeres.