Señalan que leyes están para proteger a sociedad no para destruirla

Las leyes son para proteger a la sociedad, para que las libertades personales no dañen a los demás, no para legitimar un abuso que destruye personas y familias, comentó el obispo Felipe Arizmendi Esquivel.

El prelado comentó que en distintos foros se discute si es conveniente permitir la libre venta y el controlado consumo de todo tipo de estupefacientes, o al menos de la mariguana, para evitar que su comercialización genere grandes negocios para los narcotraficantes.

También se argumenta que con esto "no seguiría la guerra declarada de nuestras autoridades en su contra e impedir la muerte de muchas personas ajenas a este trasiego, además se aduce el ejemplo de la venta y consumo del alcohol, o lo que han hecho otros países con las drogas", manifestó.

En estos foros, continuó, también se han escuchado argumentos que se refieren a conveniencias económicas y políticas para el país, pero todo esto ha sido al margen de quienes sufren las adicciones.

Todo, agregó en su mensaje de media semana, se ha dicho sin entrar en los corazones de quienes sufren estas adicciones, ni profundizar más en sus raíces morales y familiares.

Arizmendi Esquivel subrayó que quienes están a favor de que se legalice el consumo de drogas ponen como ejemplo la venta y el uso del alcohol, pero esto "es no advertir la gravedad del sufrimiento que causa el alcoholismo, en los que padecen esta enfermedad y en su familia".

El jerarca católico recordó que en Chiapas hay varias comunidades que han decidido controlar su venta, estableciendo una ley seca, lo que les ha reportado muchos beneficios de toda índole, también económicos y sociales.