Carlos Castaneda, principal promotor del chamanismo

Tranquilo y misterioso, el escritor y antropólogo Carlos Castaneda, quien falleció el 27 de abril de 1998, fue un fiel seguidor y practicante de las tradiciones de chamanes e indios yaqui, al grado de autodenominarse brujo.

De acuerdo con la crítica especializada, cautivó a sus lectores con cuentos sobre aventuras mentales inducidas por el consumo de drogas y bajo la dirección de un chamán o brujo de los indios yaqui llamado "Don Juan".

Castaneda nació el 25 de diciembre y aunque no se sabe con exactitud qué año ni dónde, se especula que pudo ser entre 1925 y 1931, en Perú o Brasil, refiere su perfil publicado en el portal de Internet del diario "El país".

Respecto a su verdadero nombre también existen diversas especulaciones, sin embargo de lo que sí se tiene información precisa es de que cursó la licenciatura de Antropología en la Universidad de California y de que vivió en Estados Unidos, desde 1951 y hasta su muerte.

En reiteradas ocasiones, Castaneda se declaró aprendiz de "Don Juan" y dijo que lo había encontrado en Arizona mientras buscaba plantas medicinales. Su maestro, argumentó, lo llevó a Sonora, México, donde le enseñó los secretos del misticismo tradicional de los indios.

La publicación de los títulos "Las enseñanzas de Don Juan: el camino yaqui hacia el conocimiento" y "Viaje a Ixtlán", entre otros, se enmarcó en la cultura de la apertura de las puertas de la percepción de los años 60 y 70, logrando ubicarse en el movimiento de regreso a la espiritualidad denominado "New age".

En "Las enseñanza de Don Juan: el camino yaqui hacia el conocimiento" relató sus viajes sobrenaturales, a través del tiempo y el espacio, luego de ingerir cactus alucinógenos que se utilizan con propósitos religiosos. A estos efectos los llamó "estados no ordinarios de la realidad".

Castaneda afirmó, además, que sus narraciones eran reales y declaró haber visto insectos gigantescos. También manifestó que aprendido a volar, transformarse en cuervo, y que finalmente había triunfado en el propósito de alcanzar un nivel superior y más refinado de consciencia.

Con sus publicaciones, las cuales siempre fueron puestas en duda, rompió el esquema de la antropología. Un ejemplo es "Una forma yaqui de conocimiento", volumen en el que, por primera vez, un antropólogo relató sus experiencias con un hombre de conocimiento y transmitió los procesos de aprendizaje de una sabiduría milenaria.

El autor de "Pases Mágicos" y "La rueda del tiempo" adoptó una actitud acorde a lo que narró, como muchos indios se oponía a ser fotografiado o grabado, y declaró que su forma de ver la realidad era la de un brujo, pues usaba la energía invisible existente en todos los seres y las cosas.

Otras de sus obras son: "Una realidad aparte" (1974), "Relatos de Poder" (1976), "El segundo anillo de Poder" (1979), "El fuego interior" (1986), "El conocimiento silencioso" (1988), "El don del águila" (1994) y "El arte de ensoñar" (1994).

A pesar de las críticas y la polémica que causó con su obra, el antropólogo jamás puso en duda su propia condición mortal. Castaneda murió el 27 de abril de 1998, a causa del cáncer de hígado que padecía, en su casa de Westwood, Estados Unidos.

Se dice que falleció alejado del ruido mundanal, sin publicidad ni cámaras. Su cuerpo fue incinerado en aquél país y luego sus cenizas fueron esparcidas en México, país al que le tomó gran aprecio.