Ordena gobierno egipcio a la policía poner fin a protestas proMorsi

El gobierno interino de Egipto afirmó hoy que las protestas de los partidarios del depuesto presidente Mohamed Morsi constituyen una amenaza para la seguridad nacional, por lo que tomará las medidas necesarias para ponerles fin.

El Ministerio egipcio del Interior fue instruido a hacer todo lo necesario para enfrentar a los manifestantes dentro del marco de la ley, precisó el gobierno la tarde de este miércoles en una declaración transmitida por la televisión nacional.

Los "actos terroristas" y la interrupción del tráfico a causa de las protestas "ya no son aceptables", indicó el gobierno interino y señaló que el gabinete decidió tomar medidas para acabar con las manifestaciones.

El ministro de Información, Dorreya Sharaf el-Din, confirmó el movimiento y aseguró que la policía ya recibió e encargo de acabar con las manifestaciones "dentro de la ley y la Constitución".

El anuncio llegó momentos después de que las autoridades egipcias informaron que habían referido a una corte criminal al guía supremo de la Hermandad Musulmana, Mohamed Badie, y a otros dos funcionarios de alto nivel del grupo, acusados de incitar a la violencia.

La detención de Saad al-Katatny, líder de la Hermandad, y de Mahdi Akef, exguía supremo, también fue renovada pendiente de investigación, de acuerdo con reportes del diario local Egypt Independent.

Asimismo se ordenó el arresto de otras nueve personas, todas miembros del grupo musulmán, por incitar a la violencia.

Todos estos movimientos podrían profundizar aún más las tensiones entre los islamistas y el ejército, que destituyó a Morsi el pasado 3 de julio, suscitando violentas manifestaciones en El Cairo y otras ciudades del país.

El gobierno interino ya había advertido antes de que cualquier violación de la ley sería tratada "con firmeza", sin embargo los partidarios de Morsi han desafiado todas esas amenazas y mantienen sus protestas, pese a los violentos enfrentamientos con la policía.

Los manifestantes islamistas protestan principalmente en la plaza al-Adawiya, en El Cairo, donde el pasado sábado se produjeron feroces choques con las fuerzas de seguridad, que dejaron un saldo de 70 muertos.

La semana pasada, las autoridades pidieron a sus partidarios a salir a las calles para permitir que el ejército hiciera frente a la violencia.