Recuerdan labor diplomática de Gilberto Bosques en la CDHDF

Fotografías de la vida que llevaban los exiliados españoles en los castillos La Reynarde y Montgrand, rentados por el Gobierno mexicano en Marsella, Francia, así como imágenes que describen los otros exilios europeos apoyados por Gilberto Bosques, integran la exposición "Solidaridad en tiempos difíciles..., no fui yo, fue México".

Inaugurada en la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), la muestra rinde un homenaje al profesor, periodista, político y diplomático Gilberto Bosques (1892-1995), mejor conocido como el "Schindler" mexicano, en alusión al empresario alemán Oskar Schindler que salvó a cientos de judíos del Holocausto nazi.

El presidente de la CDHDF, Luis González Placencia, celebró la muestra y recordó a Bosques como un personaje de quien se sabe más por su actividad diplomática y del rescate de una gran cantidad de personas.

En su intervención, el ombudsman capitalino llamó a recuperar la figura de Bosques, no sólo bautizando con su nombre alguna plaza pública, "a partir de la posibilidad de revivir aspectos que pueden darnos una idea de su propia cotidianidad".

Dijo que la muestra representa una oportunidad para aproximarse a las vivencias de Gilberto Bosques.

"Es importante colocarlo (a Bosques) como nuestros héroes, pues se trata de un héroe que tiene dimensiones universales", refirió.

En el marco del 20 aniversario de la CDHDF, Carmen Tagüeña, presidenta del Ateneo Español, recordó que el año próximo se cumplen 75 años de la llegada masiva del exilio español a México, por lo que consideró importante celebrar a Bosques y otros diplomáticos mexicanos que con el apoyo del gobierno mexicano lograron salvar muchas vidas.

A su vez, María Luisa Capella, curadora de la muestra y coordinadora del Centro de Estudios de Migraciones y Exilios, destacó que Gilberto Bosques fue un diplomático que todos los mexicanos deberían conocer, que luchó en la Revolución y desde la adolescencia adquirió valores muy importantes como la dignidad humana, el respeto por el hombre, la justicia y la honestidad.

Refirió que de 1939 a 1942, como cónsul general en París, desarrolló una de las labores más importantes de su vida diplomática, al ayudar a los refugiados españoles, y a todo aquel que huía del fascismo de ese momento.

Añadió que las cerca de 100 imágenes pertenecen a la familia de Gilberto Bosques y fueron tomadas por los propios exiliados durante su estancia en los castillos.

En la muestra se aprecia al diplomático mexicano caminando por las calles de Marsella, así como acompañado de hombres, mujeres y niños, en su mayoría exiliados españoles.