Prestaciones de previsión social ayudarían al financiamiento del IMSS

Yolanda Daniel Chichil, profesora de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), indicó que incluir las prestaciones de previsión social dentro del salario básico de cotización es, en este momento, la única forma de contribuir al financiamiento del IMSS.

La también investigadora de la UAM señaló que la reforma al Artículo 27 de la Ley del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), aprobada ayer en el Cámara de Diputados, y que tiene como objeto la determinación de los conceptos que debe integrar el salario base de cotización obedece a la necesidad de aumentar la recaudación del Instituto.

La propuesta de modificación al método de cálculo del salario básico de cotización para efectos del Impuesto Sobre la Renta (ISR) y recaudación para el IMSS, si bien no soluciona los problemas económicos del Instituto, será un alivio considerable para sus finanzas, reconoció la actuaria.

La académica de la Unidad Xochimilco observó que la contribución tripartita (empleador-trabajador-gobierno federal) no supera el gasto que debe hacer el IMSS para su operación.

El trabajador, sostuvo la investigadora del Departamento de Producción Económica, se verá beneficiado con este nuevo salario básico de cotización porque sus prestaciones económicas presentes y futuras aumentan, hablando, por ejemplo, de las pensiones.

La especialista en pensiones de la seguridad social identificó tres factores que han disminuido y afectado la recaudación del IMSS: el número de cotizantes, el importe de las cotizaciones y el crecimiento real de las mismas.

Explicó que el promedio nacional del salario básico de cotización es de 4.2 salarios mínimos generales, -el salario mínimo general es de 64.76 pesos diarios- que equivaldría a cerca de ocho mil pesos; sólo 10 entidades federativas están por encima del promedio de 4.2 salarios mínimos generales, y de estas entidades sólo tres han tenido crecimiento real del salario básico de cotización.

Finalmente, reiteró que el número de cotizantes al IMSS disminuye o permanece estancado; ya que en una década el crecimiento fue de tan sólo tres millones y a este problema se suma que por cada cotizante se tienen al menos tres beneficiados.

Informes del IMSS registran la existencia de 45 millones de beneficiados.

"Necesitamos un instituto fuerte, con finanzas sanas, servicios de calidad y los insumos necesarios, esto será posible si se aumentan las contribuciones del gobierno federal o se aplica el nuevo salario básico de cotización", expresó Daniel Chichil.