Seguro de vida, necesario pero sin omisiones o engaños

Otorgar una póliza de seguro de vida se ha convertido en el principal gancho de algunas instituciones financieras para cobrar mes con mes por un servicio que nadie sabe cómo funciona.

Es muy frecuente que por medio de una llamada telefónica un banco con el que se tiene contratada una tarjeta de crédito o débito ofrezca una póliza por seguro de vida por cierta cantidad y luego de un tiempo, ese cargo se haga recurrente.

Para tal propósito, los promotores de estas instituciones prometen o argumentan premios, sin especificar aspectos como costo anual, coberturas, exclusiones o vigencias.

Y es que el personal bancario nunca aclara que se trata de una venta o de un regalo como lo hacen creer, mucho menos informan cuánto costará realmente el seguro, así como las formas de pago y mucho menos especifican el procedimiento para cancelarlo.

En su publicación "Proteja su dinero", la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) recomienda conocer las estrategias que los operadores de las instituciones financieras utilizan para presionar a los usuarios de la banca a aceptar este cargo.

Actualmente los promotores de la mayoría de los bancos ofrecen no pagar anualidad de su tarjeta a cambio de contratar un seguro por tres meses, con la posibilidad de cancelarlo posteriormente pero omiten informar que darlo de baja es casi imposible.

Otra técnica es decirle al usuario que se ganó el seguro de vida en un sorteo (del que nunca se enteró), le solicitan sus datos y posteriormente aparecen en su estado de cuenta los cargos por el servicio.

Otra estrategia que idearon estas instituciones para conseguir su objetivo es que de manera apresurada y por distracción acepte el cargo, toda vez que entre una pantalla y otra, aparece la opción de contratar un seguro en el cajero automático.

Sin embargo, presionar un botón equivocado puede costar mensualidades de aproximadamente 300 pesos y de forma inmediata hacen el cargo a la cuenta o a la tarjeta de crédito para cubrir la mensualidad del seguro.

No obstante, el operador debe proporcionar toda la información requerida: el costo anual, la cobertura, exclusiones y vigencias y con base en ello, contratarlo si realmente lo necesita.

El organismo sugiere no proporcionar datos de la tarjeta de crédito o débito, ni otro tipo de información personal si no está seguro de la transparencia de la venta.

Si requiere cancelación, lo primero es contactar a la institución y solicitar de inmediato la anulación del seguro y la bonificación de los cargos que le hayan realizado, así como darle seguimiento al proceso.

En caso de no recibir respuesta y atención favorable, el usuario de servicios financieros puede acercarse a la Condusef para presentar su queja y recibir asesoría.