Califica actor chileno como "privilegio" personificar a Pablo Neruda

Representar al Premio Nobel de Literatura 1971, el chileno Pablo Neruda, en su época de vida clandestina, en 1949, fue para el actor José Secall "un privilegio" dada la cercanía de su familia con el poeta.

Además, detalla la relación de amistad con muchos de los personajes de esa historia y el conocimiento de los escenarios donde Neruda pasó tensos 13 meses proscrito por el gobierno del presidente Gabriel González Videla (1946-1952).

Neruda había sido su jefe de propaganda y "generalísimo" de su campaña y González Videla, cediendo a presiones de Estados Unidos, donde se desplegaba la llamada "Guerra Fría", proscribió a poco de asumir el gobierno al Partido Comunista.

Desaforó a sus legisladores, entre ellos Neruda, en febrero de 1948, y reprimió a militantes y sindicalistas, además de abrir campos de concentración, uno de los cuales, Pisagua, sirvió como guardián al que sería después el dictador Augusto Pinochet (1973-1990).

Este es precisamente el periodo que relata el filme "Neruda Fugitivo", dirigido por Manuel Basoalto, y que se estrenará a principios del próximo año con Secall en el rol protagónico.

"Para mí fue un privilegio representar al poeta en este época del año 49, Neruda perseguido, clandestino, Neruda de 45 años, sentirme nadando en aguas conocidas, por la referencia que tenía del poeta desde mi infancia, con sus casas, sus cosas, su poesía", dijo.

Secall añadió que "tomar el cuerpo e historias del poeta no me fue muy difícil, más allá del privilegio. Creo que el trabajo que hizo Manuel Basualto, el director, es magnífico porque recrea todo ese tiempo de epopeyas de Neruda en la clandestinidad".

La filmación se realizó durante siete años en muchos lugares reales, como la habitación que Neruda ocupó por meses en la calle Cervantes del Cerro Lecheros, en el puerto de Valparaíso y que hoy se conoce como "El refugio del poeta".

El equipo de filmación y los actores estuvieron también en Futrono, Lago Ranco y Hueinahue, distante 890 kilómetros al sur de Santiago y por cuyos paisajes y senderos estuvo Neruda para atravesar la frontera rumbo a la argentina San Martín de Los Andes.

El trayecto es revivido en el filme y Secall recuerda que "eso fue para mí una experiencia única. Ver donde estuvo el poeta, como estuvo, que veía, que respiraba, qué riesgos corría el poeta, que sensaciones pudiera haber sentido el poeta".