Milicia concreta un ataque pero vecinos frustran otro en Pakistán

Un ataque armado hoy contra una estación de la guardia costera en Gwadar, dejó siete muertos, mientras que residentes en Quetta frustraron un atentado al matar al hombre que se disponía a perpetrarlo, ambos hechos en el suroeste de Pakistán.

La provincia de Balochistán fue escenario este sábado de dos episodios contrastantes relacionados con los cotidianos ataques en esa nación del sur asiático.

El primer hecho ocurrió cerca de la ciudad portuaria de Gwadar, donde esta mañana un grupo de hombres lanzó un ataque contra un puesto de control de la guardia costera paquistaní con armas pesadas, incluidos cohetes, informaron autoridades locales.

Tras el ataque, que dejó siete muertos e igual números de heridos, los agresores escaparon sin problema hacia las montañas cercanas, en la zona fronteriza entre Pakistán e Irán, de acuerdo con reportes del periódico local The Dawn.

El ministro del Interior de Baluchistán, Akbar Hussain Durrani, confirmó el ataque y afirmó que si bien ningún grupo ha reivindicado la acción, se sospecha que fue obra de los insurgentes baluchis que operan en esa zona.

Fuentes hospitalarias en Gwadar informaron por separado que los siete lesionados ya reciben atención médica, pero que tres de ellos se encuentran en estado grave.

Por otra parte, en la comunidad hazara en Quetta, capital de Baluchistán, residentes mataron a un hombre sospechoso que se dirigía hacia una mezquita con la intención de cometer un ataque suicida, informó la policía de la ciudad.

El oficial Zubair Mehmood explicó que el hombre -desconocido en el área- caminaba hacia la mezquita con actitud sospechosa y los residentes que vigilaban el recinto religioso le pidieron que se detuviera, pero hizo caso omiso.

"Cuando se acercó más, le dispararon, matándolo en el acto", indicó y refirió que al revisar el cuerpo encontraron que portaba un cinturón con explosivos y tenía una granada en la mano, artefactos que fueron decomisados por la policía cuando arribó al lugar.

"Un potencial ataque terrorista fue evitado, el hombre no pudo inmolarse gracias a la acción oportuna de los residentes voluntarios que vigilaban la mezquita", confirmó Mehmoo, citado por The Dawn.

Los explosivos fueron desactivados de forma segura por la policía y el cuerpo del hombre trasladado al Hospital Militar de Quetta para una autopsia, mientras que se ordenó una investigación del incidente.