Destacan riqueza de la literatura hindú en el MNA

Al participar en la conferencia "Artes de la India : su vínculo con la filosofía y la religión", Adrián Muñoz señaló que la India, por naturaleza, es muchísimo más que otras sociedades: versátil, multifacética, plural y contradictoria.

En el Auditorio Torres Bodet del Museo Nacional de Antropología (MNA), el investigador de El Colmex sostuvo que parte de la riqueza de la India es lingüística, "no sólo la de ahora, sino también la de la antigüedad por su cantidad de lenguas. Una de las más importantes es, por supuesto, el sanscrito, que fue la de las elites, de intelectuales particularmente".

Posteriormente, dijo, "se empiezan a desarrollar lenguas menos cultas, un poco más vulgares; la más importante es la pali, que se utilizó como vehículo lingüístico para la composición de los primeros textos budistas".

Después se desarrollan más lenguas vernáculas, justamente cuando ya hay un dominio musulmán en la India, "al menos en el norte de ese país, porque el sur tiene otra historia", anotó.

Por otro lado, destacó que "la mayoría de los gobernantes islámicos tuvieron gran sensibilidad artística, lo que produjo que muchos de éstos fueran patronos de las artes, y con ello me refiero no sólo al arte pictórico, sino al literario y filosófico".

En su oportunidad, la poeta Elsa Cross manifestó su amor por el arte del subcontinente asiático; aunque no soy especialista el tema de los poetas hindúes, considerados poetas místicos, sé que sus ideas se extendieron desde el sur de la India hacia casi todo el territorio, entre los siglos VII y X.

En la conferencia realizada con motivo de la exposición "Visiones de la India. Pinturas del sur de Asia", la también traductora refirió que la relación entre un guru (maestro) y un discípulo se da a partir de un acercamiento entre los hindúes y los musulmanes.

Lo anterior, "porque detrás de todos ellos hay una experiencia directa, hay disciplinas que conducen experiencias internas, y al llegar a éstas los dogmas religiosos y las teologías no importan, se caen por su propio peso. Las experiencias trascienden absolutamente lo que es una teología, que finalmente es un producto de la razón", expuso.