Concluirá mañana festival en honor a Johann Sebastian Bach

Con la interpretación de la cantata "BWV 105" culminará mañana el Festival Bachcelona, encuentro que rinde homenaje al destacado compositor alemán Johann Sebastian Bach, quien falleció el 28 de julio de 1750.

Dicho encuentro busca ir más allá del formato de concierto, procurando la convivencia, la interacción, la divulgación y los aspectos más inesperados y lúdicos de la música de Bach, cita el portal electrónico del diario español "La Vanguardia".

Las actividades de la primera edición del festival se llevan a cabo en espacios emblemáticos de Barcelona, España, como la Catedral, el Palau de la Música, la Basílica de Santa María del Mar, la plaza del Rey, el Ateneo, el monasterio de Sant Pau del Camp, la plaza San Felipe Neri y el Museo de Historia.

Hijo de Johann Ambrosius Bach y María Elizabeth Lémmerhirt, Johann Sebastian nació el 21 de marzo de 1685 en Eisenach, Alemania.

Perteneciente a una dinastía de músicos e intérpretes de renombre en el país europeo, el virtuoso tuvo contacto con el ambiente musical a temprana edad.

A la muerte de sus padres vivió con su hermano Johann Christoph, organista de Ohrdruf, quien se hizo cargo de la formación musical del niño. Bach realizó sus estudios básicos en el Liceo de Lateinschule, sin obtener resultados brillantes.

Años más tarde estudió en la Michaelisschule de Lüneburg, bajo la instrucción de Heinrich Schütz, y fue a principios del siglo XVIII que comenzó su carrera como compositor e intérprete, reseñan sus biógrafos en el portal de Internet "biografiasyvidas.com".

En 1703 fue organista de la Iglesia de San Bonifacio, en Arnstadt, y ejerció el mismo puesto en Muhlhausen, donde sus proyectos chocaron con la oposición de ciertos estamentos de la ciudad y las propias condiciones locales.

En Weimar encontró la atmósfera adecuada para desarrollar su talento; fue organista de la corte ducal y centró su labor, sobre todo, en la composición de piezas para su instrumento músico.

La mayor parte de sus corales, preludios, tocatas y fugas para órgano datan de este período, al que también pertenecen sus primeras cantatas de iglesia.

Al ser nombrado maestro de capilla de la corte del príncipe Leopold de Anhalt, en Köthen, abandonó Weimar. Fue este uno de los períodos más fértiles en la vida del compositor, ya que durante éste escribió algunas de sus partituras orquestales e instrumentales más célebres.

Entre las producciones de esta etapa destacan: los dos conciertos para violín, los seis "Conciertos de Brandemburgo", el primer libro de "El clave bien temperado", las seis sonatas y partitas para violín solo y las seis suites para violoncelo solo.

En 1723 viajó a Leipzig para desempeñarse como "kantor" de la iglesia de Santo Tomás; ahí su producción, también, fue muy amplia e importante, pues compuso sus obras corales más famosas: "Pasiones", "Misa en si menor" y "Oratorio de Navidad".

Por esos años, su prestigio fue en aumento, sobre todo entre los músicos, e ingresó en la Correspondirende Societét der Musicalische Wissenschaften.

En 1747 visitó Potsdam invitado por el rey Federico II El Grande. Las improvisaciones que realizó ante el soberano sirvieron como base para otra de sus magnas creaciones, "Das Musikalisches Opfer" (La ofrenda musical).

Consagró sus últimos años a la composición de corales para órgano y a la elaboración de un célebre paradigma de técnica compositiva, "Die Kunst der Fuge" (El arte de la fuga), que quedó incompleto.

Bach contrajo matrimonio en dos ocasiones, una con su prima Maria Barbara Bach y otra con Anna Magdalena Wilcken. Procreó 20 hijos, de ellos se desempeñaron como compositores Wihelm Friedmann, Carl Philipp Emanuel, Johann Christoph Friedrich y Johann Christian.

La salud del destacado músico barroco fue en deterioro, enfermó durante sus últimos años y, prácticamente ciego, Johann Sebastian Bach falleció en Leipzig, el 28 de julio de 1750. En 1894, su cuerpo fue exhumano para su estudio.