Lucha Arturo Godínez "El turko" porque reconozcan su trabajo

A pesar de haber estado al borde de la muerte, Arturo Godínez "El turko" continúa con su pasión por ser "Stone man" (Hombre de piedra), ramo en el que se ha vuelto toda una leyenda, no sólo por pertenecer a una dinastía, sino también por la lucha que ha emprendido por revalorar su oficio.

Apasionado de su trabajo, "El turko" como es llamado por sus amigos, relató lo que es ser "hombre de piedra", actividad para la que no hay escuelas, "sólo cuenta la pasión, el empeño y la habilidad".

Entrenado por expertos en la materia como Margot Gabilondo y Angel de la Peña, Godínez aprendió el oficio de "Stone", que lo ha llevado a participar en innumerables producciones de cine y televisión tanto nacionales como extranjeras, entre ellas, las series "El Pantera" y "Tarzán".

"Yo comencé desde pequeño en la actuación; pero me llamaba la atención ver lo que hacían mi abuelo y mi padre, así que la dejé para dedicarme a los golpes y sentir esa adrenalina, que hasta el día de hoy me mantiene de pie.

"Al principio lo tomé como un juego, pero se convirtió en el oficio de mi vida", reconoció Arturo, quien inició esta aventura hace 27 años, y cuyo trabajo ha marcado a su familia, donde ahora las nuevas generaciones pretenden seguir el mismo sueño.

"Yo entreno a mis sobrinos, pero les digo que debe de haber disciplina y compromiso", dijo "El turko", quien dejó también la carrera de leyes para apostar por su actual ocupación y aunque ha tenido momentos en que el trabajo escasea, no se da por vencido.

"He trabajado como taxista, porque hay que comer, pero como en toda labor hay momentos buenos y malos, pero confío siempre en que vendrán tiempos mejores", afirmó el doble de actores, quien guarda en su memoria infinidad de recuerdos, que son como "la sal y la pimienta de su oficio".

"De chico iba a los sets con mi padre y me dejaban jugar con los caballos y soñaba con hacer maravillas, además de que conocí personalidades de la época de oro del cine nacional como Adalberto Martínez ´Resortes´", expuso.

"Mi abuelo Chava Godínez fue doble de acción de Pedro Infante y Luis Aguilar, grandes figuras, que cada vez que los veo me hacen evocar los recuerdos de mi abuelo", dijo "El turko", durante su charla con Notimex, en la que reiteró que en la labor de "Stone man", "no es más importante el cuerpo atlético, sino la agilidad".

Por lo que con un peso de más de 100 kilos y estatura de un metro 80 centímetros, nadie pensaría que es capaz de realizar escenas de alto riesgo en melodramas como "Vidas robadas" y "Destino", donde hace desde caídas de caballos y choques impactantes hasta rodar por escaleras.

Ser "de piedra" es difícil, sin embargo, hoy en día el interés de las nuevas generaciones ha crecido, por lo que las escuelas que ofrecen la carrera de actuación tienen la materia de "Principios de Stone", cátedra que Arturo imparte, "yo soy sincero y les digo si pueden o no".

"El riesgo es constante, convives con la muerte, por ello debes de estar al pendiente de las indicaciones", dijo Godínez, quien hace algunos años casi pierde la vida en una escena por un exceso de confianza.

"Estábamos grabando para un comercial de un banco y una distracción, me llevó a ser jalado por un remolino de agua, y fueron tres minutos los que estuve en peligro, pero me acordé de mi hermana, quien me decía flojito y cooperando y eso hice, hasta que salí", comentó.

"Estaba un poco aturdido y espantado, pero en cuanto me repuse, el director repitió la escena y me enfrenté de nuevo al río, porque sino no lo hacía jamás iba vencer el miedo, ya que fueron tres minutos angustiantes, donde no sabía qué iba a pasar.

"Pude ver el interior del remolino y una luz blanca y entre más profundo se oscurece más, por lo que en algún momento pensé que ya me había muerto; pero el remolino me arrojó y di gracias a Dios de haber sobrevivido, porque he visto compañeros que desgraciadamente fallecen en el trabajo".

A sus 43 años de edad, "El turko" ha intentado apartarse de esta actividad, para dedicarse a ser dibujante técnico industrial, pero se dio cuenta que no era lo suyo, pues estar detrás de un escritorio lo aburría, "necesitaba sentir la adrenalina".

Además de que el oficio es bien retribuido, lo que lo motiva a seguir, y aunque ha brillado como doble en películas como "La leyenda del zorro", está consciente del peligro al que se enfrenta de manera constante, incluso ya sufre los estragos de costillas y rodillas lastimadas.

"Los seguros no quieren cubrir este tipo de oficios, por eso las producciones en las que trabajamos se encargan de eso, muchos han muerto en acción y uno debe de prevenir y poner atención a todo tipo de instrucción", dijo Arturo Godínez, quien ha aprendido varias disciplinas para convertirse en un verdadero "hombre de priedra", y llevar en alto esta labor, que en México aún no es valorada.

Es así que desde hace dos años lucha para ser parte de la Asociación Nacional de Actores (ANDA) y recibir algunos beneficios que lo ayuden cuando su vida laboral concluya.

Sin embargo, esta batalla, también lo ha llevado a estar en el ojo del huracán y a tener detractores, lo cual no le preocupa, pues sabe que su trabajo es su mejor carta de presentación.

Así con la misma ilusión que lo motivó de niño a ser "hombre de piedra" y que lo llevó a la edad de 16 años a realizar su primera escena de acción en un videohome, hoy en día "El turko" se siente realizado y satisfecho de su trabajo.

"Hombre en llamas", "La leyenda del zorro", "Tres piezas de amor en un fin de semana" y "Naked lies", son algunas producciones en las que ha participado Arturo Godínez, quien consideró que la fecha de caducidad para el "hombre de piedra" llegará cuando el cuerpo ya no aguante.