Violación a derechos de mujeres, una constante en penales: defensores

La violación de derechos humanos y jurídicos es una constante que afecta a las mujeres recluidas en los diversos penales de México, y la pena que enfrentan es superior e inequitativa en comparación con la que reciben los hombres.

En ello coincidieron en entrevista con Notimex Julia Pérez Cervera y Elvira Madrid Romero, representantes de organizaciones defensoras de derechos humanos de las mujeres, quienes afirmaron que en el sistema de justicia en México "se castiga a las mujeres sólo por ser mujeres".

De acuerdo con la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) en los penales existen hechos que contravienen normas nacionales e internacionales sobre los derechos humanos de las mujeres privadas de la libertad, relativos a la reinserción social, la igualdad, trato digno, protección de la salud, legalidad y la seguridad jurídica.

En datos duros, el Cuaderno Mensual de Información Estadística Penitenciaria Nacional del Órgano Administrativo Desconcentrado Prevención y Readaptación Social, refiere que al mes de abril de este año la población femenil recluida en el país fue de 11 mil 901 mujeres, de las cuales ocho mil 839 son del fuero común.

Detalla que del total, cuatro mil 532 son procesadas y cuatro mil 307 han sido sentenciadas, mientras que de las tres mil 62 internas del fuero federal, que representan el 25.72 por ciento, mil 728 se encuentran bajo proceso y mil 334 fueron sentenciadas.

En el Cuaderno Mensual se indica que de todas las mujeres presas, solo cuatro mil 189 se encuentran recluidas en los centros específicos para mujeres, es decir un 35.19 por ciento), y siete mil 712 más se alberga en centros mixtos, que representan 64.80 por ciento.

En entrevista, María Julia Pérez Cervera, de la asociación "Defensa Jurídica y Educación Para Mujeres", aseveró que se castiga a las mujeres por el solo hecho de ser mujeres, "ese es el principal problema, porque no se les trataba como personas, con todos los derechos sino con menos derechos que los hombres".

Afirmó que a las mujeres se le imponen sanciones o penas mayores que a los hombres debido a que se cree que "si una mujer comete un delito es mucho peor socialmente que si lo comete un hombre y no solo no hay garantías si no que hay muchísimas sanciones todavía para las mujeres por ser mujeres".

En el sector justicia, añadió la activista, los principales derechos violados a las mujeres son el acceso a la justicia, ya que el personal "aplica estereotipos de hace dos años en lugar de aplicarle las últimas leyes aprobadas".

Además de que se ven obligadas a pagar determinados costos sin tomar en cuenta su situación socioeconómica, y no se considera que las mujeres están en una situación de vulnerabilidad generada por la situación cultural e histórica que prevalece en México.

Pérez Cervera sostuvo que aunado a que existe un problema de corrupción en el país, el sistema judicial es "muy patriarcal", donde no se valora el papel y la situación de las mujeres, "eso lleva a que las sentencias sean inadecuadas, injustas".

Refirió que entre los principales problemas a los que se enfrentan las asociaciones que defienden los derechos de las mujeres presas, está la falta de apoyo de las instituciones para que la sociedad civil pueda hacer su trabajo con independencia y el equipo necesario.

Asimismo, dijo que los apoyos están condicionados desde las políticas, la independencia y la autonomía de las organizaciones sociales, por lo que recurrentemente se ven limitadas "no se puede hacer el trabajo que realmente necesitan las mujeres para defender sus derechos".

Otro factor fundamental, apuntó, es la deficiencia en las políticas públicas del gobierno y la falta de preparación y formación de quienes tienen que garantizar los derechos de las mujeres como las Procuradurías, el sistema Judicial.

De acuerdo con las Estadísticas Judiciales en Materia Penal, del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), del total de 39 mil 253 procesados del orden federal en 2012, tres mil 61 fueron mujeres.

En el caso del fuero común o local, en el mismo año, los procesados fueron 167 mil 906 personas, de las cuales 17 mil fueron mujeres y el resto varones, se especifica.

En lo que se refiere a las cifras del Inegi sobre delitos relacionados con narcóticos destaca que en 2009, en el fuero común, los procesados fueron 270 personas, 25 de ellas mujeres, cifra que aumentó en 2012 por las modificaciones legales referentes al narcomenudeo.

Al respecto se detalla que el año pasado los procesados en el fuero común por cuestiones de narcóticos, según las cifras del Instituto, aumentaron a siete mil 413 de los cuales seis mil 861 son hombres y 552 mujeres.

En este mismo rubro pero a nivel federal, los procesados en 2009 fueron 18 mil 179 (16 mil 533 hombres y mil 646 mujeres), sin embargo para 2012 la cifra aumentó a 20 mil 487 procesados, (mil 743 fueron mujeres y el resto varones).

Elvira Madrid Romero de "Brigada Callejera de Apoyo a la Mujer", destacó que las mujeres presas son excluidas en muchos sentidos ya que en varios casos "la misma familia las deja sola y les toca a ellas sacar su proceso adelante, y hay mucho abuso de poder dentro de las prisiones capitalinas".

En entrevista por separado, recordó que por derecho el Estado debe proporcionar un abogado a las reclusas, pero debido a que los litigantes llevan varios casos al mismo tiempo no hay avances significativos, e incluso, "si no hay alguien que le esté dando seguimiento no les importa y las dejan ahí por fianzas muy bajas".

Señaló que además de la violación de derechos fundamentales a las mujeres en los penales de la capital del país, otro problema que enfrentan es el de abuso sexual por parte de los mismos custodios o incluso el de prostitución en el interior de las cárceles.

Madrid Romero aseveró también que como parte de la situación que se vive en los centros de reclusión se puede encontrar que las presas deben pagar una cuota por casi todo lo que usan -desde el baño, la cobija y hasta la televisión, que en ocasiones les rentan-.

En opinión de la defensora de derechos humanos "contando la totalidad de las violaciones a los derechos humanos de las mujeres recluidas en penales capitalinos, el 95 por ciento de ellas sufren de estas vulneraciones a sus garantías".

La CNDH refirió que de 1997 al mes de abril de 2013 el crecimiento de la población femenil fue de 175.04 por ciento, que implica un incremento vertiginoso en el número de mujeres que se encuentran recluidas, y se mantiene una tendencia anual de entre cuatro y cinco por ciento de la población penitenciaria total.