Debatirá Uruguay legalización de la marihuana la próxima semana

La Cámara de Diputados de Uruguay debatirá la próxima semana la ley que puede convertir a este país en el primero de América Latina en legalizar la producción, venta y consumo de marihuana.

La iniciativa que fue presentada el año pasado por el presidente José Mujica, y que desató un debate internacional, requiere por lo menos de 50 votos para ser aprobada en una sesión que será maratónica.

El gobernante Frente Amplio sólo cuenta con 49 votos de su propia bancada, porque la oposición ya anticipó su rechazo, así que el voto decisivo lo tiene el diputado oficialista Darío López, quien ha manifestado sus dudas sobre el proyecto.

De hecho, fue el propio López quien frenó la histórica votación que se iba a realizar a principios de julio, ya que consideró que esta ley no era "prioritaria".

"No sé en qué va a terminar el proyecto, yo entiendo algunas de las dudas que pueda tener Darío", reconoció el propio presidente Mujica cuando supo que la votación se retrasaba.

La ley prevé la inscripción de consumidores en el Instituto de Regulación y Control de Cannabis, un nuevo organismo público que otorgará licencias de plantación de marihuana a privados, y que es el que todavía no tiene presupuesto.

El funcionamiento del nuevo Instituto debe estar garantizado antes de la votación, ya que será el responsable de fiscalizar el cumplimiento de las normas referidas a la marihuana y sancionará a quienes incumplan las leyes.

La iniciativa es muy diferente a la que el año pasado presentó Mujica y que otorgaba al Estado el monopolio para la producción y comercialización de la marihuana.

Ahora, el Estado sólo podrá otorgar licencias para la distribución de la droga, lo que implica que regulará y controlará el mercado, pero no podrá producir.

En las últimas semanas, personajes como el ex presidente de Brasil, Fernando Henrique Cardoso, y el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, apoyaron la despenalización de la marihuana.

Sin embargo, al interior de Uruguay son muchos los sectores que denostan la intención del gobierno, la cual es rechazada por el 60 por ciento de los ciudadanos.

El diputado opositor Pablo Iturralde anticipó su voto en contra, porque la legalización "ambientará el consumo abusivo de droga", en tanto que el legislador Richard Sander advirtió que "en lugar de bajar la demanda de droga, la va a aumentar".

Jorge Larrañaga, senador y ex candidato presidencial, lamentó que el gobierno quiera someter a Uruguay "a una suerte de laboratorio para realizar experimentos sociales" que sólo facilitará el narcotráfico y convertirá al país en territorio liberado.