Exploró la escritora Gertrude Stein nuevos usos del lenguaje

Considerada una figura clave del ambiente artístico y literario de la década de los 80, la escritora estadounidense Gertrude Stein, a quien se recuerda mañana en su 67 aniversario luctuoso, realizó experimentos lingüísticos, desarticulando las palabras de sus asociaciones comunes, a fin de restablecer su fuerza y sus significados.

De origen judío, Gertrude Stein nació el 3 de febrero de 1874 en Allegheny, Pennsylvania, en el núcleo de una familia burguesa. Estudió psicología con William James en Harvard y medicina en la Universidad de Johns Hopkins en Baltimore.

Tras concluir sus estudios viajó junto con su hermano mayor, Leo, a Londres y después a París. Ambos se convirtieron en coleccionistas de obras de cubistas y otros pintores experimentales de la época, como Pablo Picasso (1881-1973), quien pintó su retrato.

Además, trabaron amistad con los pintores Henri Matisse (1869-1954) y Georges Braque (1882-1963), así como con los escritores Guillaume Apollinaire (1880-1918) y Jean Cocteau (1889-1963), reseña el portal de Internet de la Enciclopedia Británica.

Por ese entonces, Gertrude Stein ejerció gran influencia sobre los escritores estadounidenses de paso por Europa: Walter Scott (1771-1832), F. Scott Fitzgerald (1896-1940) y Ernest Hemingway (1899-1961), cita el portal "biografiasyvidas.com".

Luego de una ruptura con su hermano, por diferencias artísticas, viajó a Florencia, donde publicó su primer libro "Tres Vidas", de acuerdo con el portal electrónico "poets.org".

En 1914 dio a conocer su obra "Tender Buttons", en la que plasmó el profundo efecto que la pintura moderna tuvo en su escritura.

Su prosa, asegura la crítica especializada, aborda temas relacionados con la pintura cubista, a través de asociaciones ideológicas y sonidos que maneja, que de alguna manera sustituyen al significado.

Entre sus obras más destacadas, se encuentran: "Tres vidas" (1909), "La hechura de los americanos" (1925), "Autobiografía de Alice B. Toklas" (1933), "París, Francia" (1940), "Las guerras que he visto" (1945) y "Las cosas como son" (1950).

Además de "The Making of Americans" (1925), una novela que traza el desarrollo psicológico de los miembros de una familia. A través de su pluma, la autora reflexiona sobre el proceso de escribir el texto, superando la narración principal.

Otra obra sobresaliente es "Guerras que he visto" (1945), en la que aborda la invasión nazi a territorios franceses. Entrelaza el hecho con los recuerdos de otros conflictos bélicos conocidos, enmarcando la idea de la evolución de la historia con la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).

Tras su muerte, registrada el 27 de julio de 1946, sus archivos y documentos fueron legados a la Universidad de Yale, mientras que su colección de arte se dispersó entre diversas colecciones estadounidenses.